En el tema de la equidad de género se escucha con frecuencia que la mujer recibe una remuneración menor que el hombre por el mismo puesto de #Trabajo por el hecho de ser mujer, esto es lo que se denomina discriminación laboral; aunque las mujeres declaran desconocer si han sido víctimas de esta práctica en su experiencia profesional, no niegan que sucede dentro del ambiente de trabajo.

Hacia adelante en materia de equidad de género

Las 30 mujeres profesionistas encuestadas negaron categóricamente haberse visto involucradas en una situación en la que su paga se vea reducida por su género.

“En mi caso, siempre he trabajado en el área de educación y en este ámbito somos igualmente pagados. Bueno, de hecho gana más quien se desempeña mejor esta más preparado o tiene más competencias, a menos esa es mi vivencia.” (Olga, 30 años, Nuevo León, México)

Este resultado concuerda con lo arrojado en el Resumen de Indicadores de Ocupación en el último trimestre de 2014 publicado por el INEGI, que expresa además que el promedio de horas trabajadas a la semana por los hombres rebasa por 6 horas al de la mujer (46 horas semanales hombre/ 38 horas semanales mujer) y que el ingreso de las mujeres por hora trabajada es poco mayor al percibido por el varón (30.9 contra 30.8). (INEGI, 2014)

¿O hacia atrás?

Sin embargo, ocasionalmente se asoman historias de terceras personas como tratándose de leyendas urbanas.

“En la oficina de Miguel es así, la única chica del mismo nivel percibe menos a pesar de tener la misma preparación.” (Gabriela, 38 años, Aguascalientes, México)

Muchas de las mujeres refieren situaciones externas que han atestiguado, además de otras sospechas que se derivan del proceso de observación en el ambiente de trabajo.

“Creo que es más complejo que eso: realmente no sabemos a ciencia cierta el sueldo de la gente con la que trabajamos. Tu "jefe" puede que tenga el título pero hace la mitad del trabajo que tú y no está más preparado. O de repente te das cuenta de que todos los jefes son hombres y no por falta de mujeres con talento en el grupo de trabajo”. (Rosario, 29 años, Ottawa, Canadá)

El mismo documento del Instituto Nacional de Estadística y Geografía publicado en 2014 arroja que de los 45, 974, 568 de mujeres mayores de 15 años –edad mínima permitida legalmente para trabajar desde el 7 de junio de 2014 gracias a una reforma constitucional- solamente 19, 683, 940 se encuentran económicamente activas lo que indica que 26, 290, 628 se encuentran fuera del ámbito económico. En comparación, se registran 41, 545, 718 hombres en edad laboral de los cuales 32, 424, 460 se consideran dentro de la población económicamente activa y 9, 121, 258 no.

A pesar de que el género femenino supera en número al masculino en la población mexicana, la actividad económica sigue recayendo principalmente en los hombres, así como la ocupación de puestos directivos y/o patronales ocupados por 149, 948 hombres empleadores y 36, 826 mujeres, esto a pesar de que el promedio de escolaridad de la población económicamente activa de las mujeres es más alto (10 contra 9.3).

¿Será posible que la discriminación laboral por género sea un "chupacabras" profesional femenino? Quizá la falta de participación y experiencia inducen un miedo que nos bloquea la objetividad. Quizá los estándares profesionales también se encuentran comprometidos por nuestra falta de ambición genérica, en el peso de las responsabilidades que los altos puestos conllevan, la falta de pericia en desempeñarse como “mujer” y profesionista de manera equilibrada.  #Tendencias #Derechos