Sin duda alguna que el mundo está cambiando y nos encontramos inmersos en la era de la tecnología, la inmediatez de la social media favorece el intercambio de información sin importar el espacio o distancia y está demostrado el poder de convocatoria que posee.

Ahora en México se habla de cambios en las legislaciones para establecer controles estatales a estos medios y algún político trasnochado hasta amenazas ha lanzado a la ciudadanía de que intentará por "mandato divino" y por el bien del pueblo cancelar o acotar dichos medios, "me lo agradecerán tarde o temprano" ha dicho Federico Döring, político de extracción panista.

Todos los actos de gobierno son seguidos a través de las redes y son cuestionados duramente por los ciudadanos, la transparencia se ha convertido en cinismo, porque lo mismo vemos a políticos derrochando los recursos estatales en paseos, viajes de lujo al extranjero, oficiales y no oficiales, con grandes comitivas, lunas de miel, adquisición de grandes mansiones, nos enteramos de los sueldos que perciben, de dónde comen y cuánto gastan, todo con cargo al erario, claro está.

Todas estas publicaciones desatan el odio y la rabia entre la población, que explota maldiciendo a diestra y siniestra, se cuentan por cientos las publicaciones y por miles las muestras de repudio de la sociedad a todo acto o acción de los gobernantes e integrantes de los partidos políticos que aspiran al poder.

Pero es en este punto donde surge la duda, es claro que la sociedad en gran número está harta, hastiada, cansada, lastimada por el abuso de poder de quienes le gobiernan, por la impunidad con la que se conducen, por el descaro con el que se muestran a toda hora y en todo lugar llevando una vida de cuento de princesas, de la evidente colusión con el crimen organizado, en fin estéril resulta ya enumerar las causas del enojo social.

La situación es que todas estas #Manifestaciones sociales son en medio del anonimato, están detrás de un ordenador donde nadie nos toma en cuenta y podemos dar rienda suelta a nuestros complejos y frustraciones, si es tal la rabia y resentimiento me pregunto; ¿hasta dónde seremos capaces de llegar?, saldremos a las calles a manifestarnos o nos quedaremos cómodamente sentados maldiciendo, creo que la clase política nuevamente nos ha tomando la medida y se da cuenta que nada haremos por cambiar realmente las cosas, creo que pueden estar tranquilos, con darnos internet gratis es más que suficiente.

Los mexicanos no haremos más, seguiremos siendo un pueblo fácil de manipular, de entretener, de distraer. #Gobierno #Derechos