Este es un año muy especial, la clase política se frota las manos con ansiedad casi enfermiza. Y no es para menos, ya que es ahora cuando se efectúan los procesos electorales en los que diversos estados renovarán sus Gobiernos Locales, algunos municipios y ciudades cambiarán de titulares y por supuesto diputaciones locales y federales estarán en juego.

El Instituto Nacional Electoral (antes conocido como Instituto Federal Electoral) se encuentra ocupado en el proceso de monitoreo de las campañas políticas y promoción del voto. Lo primero se realiza en base a la legislación electoral vigente, la cual, por cierto, fue votada y aprobada justo después de la elección presidencial de 2012. Que fue modificada anteriormente en el proceso intermedio de 2010 y que ha ido cambiando cada que se eligen funcionarios públicos.

El otro frente es para la ciudadanía, tratando de combatir a un enemigo que siempre ha estado ahí, pero... dadas las condiciones actuales que México está viviendo, puede aumentar: El Abstencionismo Electoral, en otras palabras, la opción que muchos mexicanos toman, ya sea por insatisfacción con el rumbo del #Gobierno actual, el descenso de las condiciones de vida, la falta de oportunidades y muchas otras.

Además, hay que considerar el hecho de que uno de los principales ejes de la economía mexicana, el petróleo, está perdiendo su auge de manera muy notoria. Apenas el año pasado estaba en una situación privilegiada, ya que se cotizaba en 40 dólares por barril y se compraba a 100 dólares. Ahora, a duras penas lucha por mantenerse a 50 dólares (precio de compra, cuando se cotiza en los 70 dólares) esta caída obligó a hacer una serie de recortes en PEMEX y otras compañías mexicanas relacionadas al ramo petrolero.

Recordemos que aunque la administración de Enrique Peña Nieto, apenas lleva dos años y medio ha traído resultados. Por ejemplo la aprobación de 3 Reformas Estructurales: Educativa, Energética y Fiscal. Cuando en los 12 años anteriores sólo se aprobó una, la Laboral. Por supuesto, esto no lo convierte en el gobierno más eficiente ni mucho menos, estas nuevas modificaciones arreglarán mágicamente los problemas existentes. Son leyes y llevan un proceso lento para dar resultados. Lo que sí nos indica es la capacidad de operación política y hacer que todas las voces del Congreso cooperarán durante la votación y permitieran estos avances legislativos. 

El empleo no tiene una pinta muy saludable, ya que hay poco trabajo y los salarios ofrecidos por estas actividades no son suficientes para las necesidades cotidianas del mexicano promedio. Hay mucha informalidad, es decir, personas que laboran sin ningún tipo de prestación, incluida la Seguridad Social, teniendo que hacer muchas horas en la jornada laboral para apenas subsistir.

Finalmente, la inseguridad es un tema que destaca dentro de las demandas sociales. Y con justa razón, ya que el crimen organizado ha fortalecido su brazo en algunas regiones del país y su influencia se siente. Estados como Guerrero, Michoacán y Jalisco (sólo por mencionar los casos recientes, hay otros lugares, por supuesto) ya son muestras visibles de la fortaleza de estos grupos criminales. Con nombres como Los Caballeros Templarios, La Familia Michoacana y el Cártel Jalisco, Nueva Generación ponen a temblar a la ciudadanía y autoridades. Por eso es muy importante que tomes estos datos, los analices, amplíes y decidas.