Desde el día de su estreno, hace 1 semana, hasta el día de hoy 25 de Mayo, El Gran Pequeño del director Alejandro Monteverde, ha llamado la atención de más de 1 millón de asistentes, manteniéndose hasta hoy en el 3er lugar del ranking de taquilla en México. El punto de su éxito se centra en la lágrima y la esperanza.

Hemos de reconocer que El Gran Pequeño o Little Boy, tiene una manufactura importante, es muy notorio que la confianza de los inversionistas en esta cinta mexicana fue importante, ya que tuvo un costo de $20 musd. Considerando los sueldos de los actores participantes: tenemos a una entrañable Emily Watson (Las Cenizas de Ángela), un enternecedor sacerdote Tom Wilkinson (El Exótico Hotel Marigold) y a Kevin James (Héroe de Centro Comercial) interpretando a un sospechosamente lujurioso doctor del pueblo; es decir, muchas estrellas populares de Hollywood adornan esta cinta, sin olvidar la participación del niño que sorprendentemente puede soportar todo el peso de la trama a través de su ángel, su carisma, con su mirada, su sonrisa, él es Jakob Salvati; fue un acierto realizar búsqueda incansable para encontrar al pequeño perfecto que lo interpretaría, y aunque es su primera cinta como protagónico, no es improvisado ya que ha participado en series de TV como "Grimm", "Revenge" o "Victorious".

El Gran Pequeño, ha tenido aceptación, por mucho en el guión, dibuja en la mente del espectador la sensación de nostalgia, y de esperanza. Pepper Flynt Busbee, debido a su corta estatura, es el centro de burlas y apodado "Little Boy", vive con su familia en un pueblo de la costa californiana en tiempos de la segunda guerra mundial, cuando la milicia manda llamar a enrolarse a el hermano mayor de Pepper, London (David Henrie), éste es rechazado por tener pie plano, en su lugar debe ir el padre de ellos (Michael Rapaport), Little Boy sufre la separación ya que ambos era inseparables, eran amigos, eran socios. El mayor deseo en la vida entonces, es hacer que su padre regrese de la guerra. ¿Pero cómo? El sacerdote del pueblo lo alecciona al mencionarle que todo es posible con fe y ésta se obtiene realizando una serie de situaciones.

La cinta es hermosa en lo general, pero en lo particular, existen escenas que se tornan en una mezcla entre regañonas y clase de catecismo pero bíblica. Pero en lo personal, lo peor que puede suceder con la película es en la escena final, la cual convierte en este trabajo intrascendente. Qué mejor regalo a un niño, que darle una lección al mostrarle que en el tener fe en la vida no se trata solamente de realizar lo que queremos como el mover una montaña, o regresar a un ser querido de un lugar lejano, nada más porque se nos hincha la gana, sino que la fe implica situaciones que enriquecen el alma, haciéndote madurar, y ahora sí, alcanzar que uno desea.

Pero el final de la película me pareció como si estuviera basado en cualquier telenovela de #Televisa donde matan a los personajes, tres minutos después gratuitamente los reviven, todo para que tengan un final feliz, como si los problemas jamás se volvieran a presentar. Y no, una película cuyo punto es retratar la esperanza y la fe, no necesariamente tiene que acabar de esta manera. La cinta se vuelve intrascendente porque ¡tantas lecciones qué aprender, tanta madurez, para que terminé así! ¡Entonces no valió la pena todo lo que el niño realizó pues de todos modos obtuvo lo que quería! Little Boy o El Gran Pequeño, es una cinta muy linda pero intrascendente. #Cine #Niños