El Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello, fue puesto en evidencia después de que saliera a la luz pública una grabación en la cual se expresa a manera de burla de una comunidad indígena a la cual asesoró él mismo. Esto impresiona de momento a la opinión pública, la cual debe recordar que hace no mucho tiempo Liliana Sevilla Rosas, Directora del Instituto Municipal de las mujeres en Tijuana, también protagonizó un escándalo parecido al publicar directamente en su cuenta de Facebook una imagen que mostraba el lema: "Qué tal, si lo mío está en Europa y yo aquí con estos indígenas". 

Y la lista sigue y sigue. Funcionarios públicos y familiares de éstos que se expresan de manera despectiva sobre las personas para las que trabajan. Yo me pregunto, ¿Cuáles son las consecuencias que esto genera? ¿O es que acaso una disculpa pública lo soluciona todo? ¿Y cual es el mensaje detrás de todo esto? En mi opinión no es tan difícil descifrarlo y es algo que cada es más evidente. 

Bastaría con ver las nuevas campañas políticas que lanzan los candidatos a escasas fechas de las elecciones. Pareciera que los políticos de hoy en día subestiman la inteligencia del pueblo mexicano. Una canción popular cuya letra ha sido cambiada, o una campaña que alienta el uso de groserías para enfatizar el hartazgo de la ciudadanía sobre las campañas que ellos mismos promueven. Y que decir de aquellos candidatos extrovertidos que se lanzan a hacer coreografías e incluso se graban en situaciones heroicas e increíbles.

Por todos lados, estas acciones sólo reflejan la idea que tienen de nuestra sociedad. Una sociedad teledirigida, en la que no hace falta pensar o cuestionar. No hace falta discernir, investigar, reflexionar. Solo hace falta elegir. Pareciera que en sus mentes, la mayoría de nosotros no está dotado de éstas habilidades. Asusta pensar hasta que grado tienen razón.

Sin embargo, queda en evidencia mucho más que esto. Pareciera que la clase política de hoy en día se maneja en otra esfera, completamente desconectada de aquellas personas a las cuales debería servir, pues ésa es su labor como funcionarios públicos. Da la impresión de que nos manejan como a un cliché, como ese pueblo iletrado e ignorante que no tiene necesidad de cultivarse, que sólo existe para mantener el propio estilo de vida de éstos funcionarios, que importa cuando llega la hora de emitir un voto, pero cuyas necesidades son ignoradas y desatendidas ya que se alcanza la meta.

Existe en México una gran diferencia de clases y un nivel educativo paupérrimo, eso todos lo sabemos. Lo que es realmente triste es que estos personajes lleguen a sus puestos creyendo que vienen de un linaje aristocrático o que fueron tocados por la gracia de Dios, y que su prepotencia cobre tales dimensiones que puedan expresarse despectivamente de nosotros en nuestra propia cara, o que se mofen de nuestra inteligencia con campañas tan burdas y baratas, que más que alentar a los ciudadanos a participar en las elecciones nos hacen cuestionar su capacidad como dirigentes, representantes o voces del pueblo.

Ya lo había hecho con anterioridad la propia familia del Presidente Enrique Peña Nieto, al llamarnos prole, pero luego se ofreció una disculpa, y todo volvió a estar en paz. #Gobierno #Racismo #Solidaridad