No cabe duda que desde a finales del siglo XX, ya venía gestándose rápidamente una cultura del consumo desenfrenado y sinsentido; sin embargo, es a principios del siglo XXI cuando este hecho ha alcanzado su punto más álgido; ya no se trata de obtener algo por el hecho de satisfacer una necesidad, tampoco porque se pretenda un fin ornamental, sino que ahora el consumo, más que nunca, está ligado a las estructuras de poder que van ligadas a la acción de presumir al otro cierto estatus social y económico, pues ahora, cuanto más excéntricas sean las adquisiciones más prestigio tiene el comprador.

A que vamos con todo esto, ni más ni menos que al sonado caso de Rola Misaki, joven actriz de #Cine para adultos, quien tras recibir una propuesta excéntrica de un millonario, decidió venderse por 15 años para estar al servicio de este sujeto, quien pago cerca de 8 millones de dólares para que la joven de 22 años le asista personalmente.

A Misaki no le bastaron las ganancias obtenidas en las cintas que protagonizaba, y que relativamente le daban libertad fuera de su trabajo, sino que haciendo todo esto a un lado, más allá de vender su cuerpo, en lo que muchos han insistido en llamar como un excelente contrato, ha entregado incluso su valor de persona libre y autónoma, limitando su condición a la de un simple objeto que puede ser poseído más allá del mundo del cine para adultos.

¿Cuáles fueron los motivos por las que el comprador, quien responde al pseudónimo de Hombre Serio, se hizo de tal adquisición humana? Podríamos suponer que la juventud de la propia Misaki, revelando así toda una serie de complejos que se enfocan en la figura femenina sobre-estilizada, sirviendo como simulación de una infanta y todo el valor simbólico que representa; además de eso, es claro que al hacerla de su propiedad, como lo habría de apuntar Freud en Mas allá del principio del placer, desplaza cierto sentido paranoico ligado a los celos, lo que, en un análisis rápido y silvestre, se encamina a mostrar la homosexualidad del sujeto comprador al querer asir algo que los demás hombres han llegado a poseer, pero que él, si no fuera por su poder adquisitivo, no tendría oportunidad de tener.

Entonces, moviéndonos bajo este punto, ¿qué es lo que verdaderamente está comprando el Hombre Serio? Ya no sólo se trata de la adquisición de una actriz del cine para adultos, sino también de un disfraz que hace perfecto juego con la máscara con la que se le ha visto.

Rola Misaki, quien hasta ese momento era casi una completa desconocida dentro del mundo de las porn-star mundiales, gracias a sus 48 millones de seguidores en Weibo se ha logrado posicionar como una de las favoritas dentro de los buscadores de #Internet.

La compra o el contrato, si queremos llamarlo eufemísticamente, ha provocado que la actriz japonesa salga del mundo de las películas para adultos por 15 años; sin embargo, haciéndola de voz profética, no creo que durante esos años no se le vuelva a ver en el ciberespacio, porque como lo hemos dicho, no sólo ha vendido su cuerpo y su trabajo, sino incluso su propia voluntad, o por lo menos es lo que podemos esperar hasta el momento que se haga público su “contrato laboral”. #Psicología