No sería una mala idea, se lo merece. El Cruz Azul debe perder la categoría. Con este fracaso, ya son casi 18 años en los que el equipo no logra alzar el campeonato. Sí, es verdad que ha faltado esa pizca de suerte en los momentos decisivos durante estos años recientes. No obstante, la mayoría de las veces la culpa la ha tenido la directiva, porque a Billy sólo le interesa el negocio, no el equipo en sí.

Una institución que alguna vez fue grande y de prestigio. Ya no lo es más. Eso se ha perdido por completo, ya que, mientras Billy no se haga a un lado, Cruz Azul no regresará al sitio al que realmente pertenece.

Guillermo Álvarez no tuvo la culpa de que Castro desviara ese fatídico cabezazo de Muñoz al minuto 94 de la final del Clausura 2013. Tampoco tuvo nada que ver, cuando Alejandro Vela falló el tiro penal ante Cristante durante el partido por el título del Apertura 2008.

Debemos destacar que antes del cobro de Vela, la espalda de Yosgart Gutierrez metió a la portería un disparo que iba hacia fuera. Eso es mala suerte.

No obstante, Billy si tiene que ver en el mal manejo de refuerzos que llegan al equipo año con año. Los promotores, como Carlos Hurtado, que rondan por Cruz Azul son un cáncer para el club. Técnicos van y técnicos vienen. Luis Fernando Tena, último campeón celeste, no ha calificado durante un año a la Liguilla. Eso se llama fracaso.

¿Se imaginan que eso pasara en el Real Madrid o Manchester United?

Seguramente Ancelotti y Van Gaal serán despedidos fulminantemente, si no consiguen los objetivos planteados al principio de campaña.

Yo sé que debo guardar las proporciones. Sin embargo, dentro de México, el Cruz Azul es un equipo poderoso que debe pelear por el título cada torneo.

La vieja película de "las contrataciones bomba" ya me la sé, al igual que todos los aficionados del club. El torneo pasado llegó Roque Santa Cruz con "bombo y platillo". Al final, el paraguayo se quedó lesionado la mayor parte del tiempo y no rindió lo que de él se esperaba.

El tal Carlos Lizarazo, un jugador del que ni siquiera conozco su cara, nunca pudo debutar a causa de una lesión. ¿No se supone que existe un riguroso scouting previo a una contratación?

Ya me imagino que el Bayern Munich va a comprar un jugador sin tener alguna referencia de él. ¿Por qué los exámenes médicos no demostraron que Lizarazo estaba lesionado?

Vayan ustedes a saber quién fue el que se llevó una tajada importante con este jugador…

Y no interpreten mal mis palabras. No estoy diciendo que Billy Álvarez cambie su negocio por amor al deporte. No va por ahí el asunto, porque Alejandro Irraragorri y su Santos son un ejemplo de un buen modelo de gestión, que incluye éxitos económicos y deportivos.

El propio Emilio Azáarraga, dueño de Televisa y del Club América, aprendió de los constantes reveses. Ahora, "las Águilas" son manejadas en su parte deportiva por Ricardo Peláez, alguien que fue jugador y conoce este medio.

Billy no sabe de fútbol. Sí, sabrá de negocios, pero no sabe cómo manejar un equipo deportivo. Todos los involucrados saldrán ganando, cuando él se haga a un lado y delegue la responsabilidad a una persona que se haya preparado lo suficiente para manejar una entidad deportiva.

La única solución que encuentro es drástica. El Cruz Azul debería descender. Por su propio bien. Porque así, el equipo resurgirá de sus cenizas y regresará a su lugar de origen. Sólo así se va a dejar de confundir la gimnasia con la magnesia en las altas esferas del club celeste. #Futbol #Deportes Ciudad de México