Justo cuando parecía que la "noticia" iba a ser la saturación de la sociedad mexicana con los spots publicitarios que no traen mensaje ni sustancia de los Partidos Políticos, un grupo conocido como la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes se encontraban luchando por una causa "aparentemente perdida" (es decir, echar para atrás los avances logrados con la Reforma Educativa) en días pasados, a través de diversas acciones orientadas a impedir, boicotear o entorpecer las elecciones del próximo 7 de junio mostraron al pueblo de México que su voz se seguirá escuchando con cada vez mayor fuerza y que su determinación no caerá.

Esta agrupación que se encuentra operando principalmente en los estados de: Oaxaca, Guerrero y Chiapas (hasta el momento) y se conforma principalmente por maestros y normalistas (jóvenes que estudian para ser profesores en las Escuelas Normales) que han hecho sus blancos diversas sedes del Instituto Nacional Electoral (INE) con tal de que se cumplan sus demandas. Entre las que destacan la SUSPENSIÓN DE LA EVALUACIÓN DOCENTE, LIBERACIÓN DE COMPAÑEROS APRESADOS Y QUE APAREZCAN LOS 43 DE AYOTZINAPA (ya que ellos piensan que están vivos, capturados en algún lado), sólo por mencionar las más importantes.

Lo alarmante no es la radicalización de las posturas, tampoco las acciones en contra de la ley y de los intereses del pueblo mexicano que éstos grupos toman. Para mí, lo que hiela la sangre y la espina es que la autoridad NO QUIERE (O NO PUEDE) HACER LO QUE SEA NECESARIO PARA DETENERLOS... Incluyendo el uso de la fuerza pública. Prefieren "sentarse a negociar", demostrándoles que ellos pueden pedir y se les concederá. Esa falta de decisión les da la certeza total de que no importa lo que hagan o la gravedad de sus faltas, jamás recibirán castigo. Y es de entenderse, desde aquella sucesión de hechos en 1968 el #Gobierno no quiere volver a jugar el papel del villano, pero, el no hacerlo, da fuerza a colectivos como éste para tener a toda una nación en jaque, pensando en si deben o no realizarse la elecciones.

Por supuesto que la seguridad de todos lo que saldremos a emitir nuestro sufragio es importante, de hecho, es primordial y debe garantizarse. También es menester, como nunca antes el hecho de tomar una decisión responsable, razonada y fruto de la comparación, de la investigación, de conocer a nuestros candidatos, pero también a lo que tenemos derecho a hacer una vez que ellos llegue al puesto. Ser una sociedad responsable, que cuestione y proponga cambios. Pero también, ser lo suficientemente maduros, tranquilos y educados para no caer en juegos ni mentiras, como diversos mensajes en redes sociales que promueven ideas tan ridículas como "llevar tu marcador para el día de la elección". Recordemos que el miedo proviene de la ignorancia y es un precepto tan simple: nos asusta lo que no conocemos.