El pasado 27 de mayo se presentó en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM una antología poética intitulada: Los 43. Poetas por Ayotzinapa. El libro incluye a poetas de diferentes partes del mundo: Argentina, España, Perú, El Salvador, Uruguay y México; en diferentes idiomas: maya, mixteco, zapoteco, náhuatl, mixe y español.

Así, el libro tienes muchos méritos más allá de la parte estética, pues surge en un contexto en el que la #Solidaridad y la exigencia de justicia por la desaparición de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa parecen disminuir. Tiene el mérito de rescatar poemas en lenguas indígenas y recordar el origen de algunos normalistas. Además, es un esfuerzo colectivo coordinado y editado por Ana Matías Rendón, que fue financiado por cooperaciones solidarias de muchas personas. Es un libro de solidaridad poética, de recordación y de distribución gratuita porque lo que importa, y su objetivo principal, no es la fama, ni mucho menos el dinero (se especifica en el libro "prohibida su venta"), sino mantener presentes en nuestras memorias las injusticias pendientes, en espera de ser resueltas mediante la lucha.

Libros y esfuerzos como Los 43. Poetas por Ayotzinapa son pocos o casi nulos. Los intelectuales ligados al gobierno y a los partidos políticos burgueses por supuesto no están presentes en la Antología, porque este libro no está dirigido a las librerías usureras, a los monopolios que controlan la distribución y edición de textos, sino a la gente común y corriente, a todos aquellos que son capaces de indignarse y de ver con recelo el presente.

El libro en sí mismo es ya un documento importante. Sabemos que el mundo no se cambia con poesía, pero las palabras impresas permiten dar cuenta de nuestro presente, de nuestras injusticias y ejercer una influencia en la memoria. Este esfuerzo es un esfuerzo contra el olvido, contra los apolíticos, contra los olvidadizos y los oportunistas que ven en Ayotzinapa un caso acabado, es pues, una exigencia de justicia.

Ojalá este tipo de esfuerzos desinteresados materialmente, pero interesados políticamente, abunden en un futuro cercano, muy cercano, porque hacen mucha falta y son más que necesarios.