Escandaloso suena para muchos, por decir lo menos, la noticia de que en todo el territorio americano se han legalizado los matrimonios entre personas del mismo genero.

Lo que representa esta determinación es ante todo un cambio o logro jurídico, lo que se acaba de autorizar en los términos mas llanos de esta legalización es hacer valer sus voluntades para permitir a algunas personas trasladar beneficios sociales (servicio médico, pensiones, prioridad testamentaria, etc) a la persona que ellos mejor convengan y la posibilidad de crear jurídicamente una #Familia.

El punto más álgido de este controversial asunto es precisamente lo que se esta redefiniendo como familia, cuya constitución "normal" sería de padre, madre y todos los hijos que estos conciban, En efecto, esta composición es la que se transforma, pues ahora se pueden tener dos padres, dos madres, o quizá dos figuras aparentemente masculinas o femeninas adoptando roles paternos o maternos, los hijos se integrarán, (ante las imposibilidades biológicas) a través de otros medios jurídicos como es el de la adopción o científicos como la concepción in vitro u otras técnicas de embarazos asistidos.

Las opiniones son muy radicales, opuestas, diferentes razonamientos se aperciben respecto a la situación, muchos de estos justamente defendiendo la composición natural de la familia y podrían tener razón en muchas cosas, pero su estructura normal no es sinónimo ni garantía de que cada integrante será feliz, realizado y sin carencias.

 ¿Que debería defenderse? ¿La unión de la voluntad de dos individuos para estar juntos (sea cual sea su composición, hombre y mujer, mujer y mujer, hombre y hombre) o debería defenderse la capacidad de dar los mejores elementos para la realización de las personas, lo que incluiría una buena educación, un hogar decoroso, comida, vestido, diversión y todo el menú de cosas y circunstancias que pudieran medianamente garantizar que una persona podrá salir adelante en la vida?

 Las familias "normales" no pueden presumir de modelo perfecto. La paternidad es una vocación, los roles de padre o madre muchas veces se improvisan, se contistiuyen familias al vapor para no violentar los paradigmas sociales, son voluntades unidas entre dudas y confusiones que se generan por no tener las mejores circunstancias, ya sean económicas, educacionales y principalmente emocionales, así el fracaso familiar es una latente, el que funcione pese a todo eso depende de mucha tolerancia y sobre todo amor.

 No creo que desgarrarse las vestiduras antes los cambios sociales sea lo más apropiado, en mi humilde pero no tan mal razonada opinión, los matrimonios entre el mismo sexo se enfrentarán a las mismas desavenencias que una familia "normal", se enfrentaran al desanimo, a la carencia, al conflicto de opiniones, infidelidades y demás problemáticas, esto hablando de personas que responsablemente deciden unirse, porque de igual manera habrá familias heterosexuales y homosexuales que se crearán de la manera más irresponsable y ambas contribuirán a la descomposición social.

Creo que lo principal es garantizar que una persona pueda tener alcance a los elementos más básicos que le permitirán hacerle frente a la vida. Si nos preocupa la constitución social hay que contribuir a crear ciudadanos ejemplares, y eso puede venir del huérfano, del esfuerzo de la madre soltera, de papá y mamá luchando juntos, del padre solitario y porque no, de dos papas o dos mamas. #Padres hoy #Barack Obama