¿Consideras que el lenguaje en las redes sociales es el más adecuado, o que el cambio de las normas lingüísticas en estos medios empobrece a nuestra lengua?

La idea de sentarte frente a un monitor con el único fin de analizar como escriben los jóvenes es tan desmotivador y aberrante, pues es una manera de dar un gran retroceso en la cultura y la difusión de la ortografía.

El dilema de la ortografía no va a solucionarse o acentuarse por la #Internet, aquí el verdadero problema es que los jóvenes quieren un mundo donde las cosas se hagan de manera fácil, sin ningún esfuerzo, por eso su afán de modificar el lenguaje de una manera banal va revolucionando el mundo de la comunicación.

La creación de este nuevo lenguaje se basa en la necesidad de recibir mensajes interactuando de una forma más expresiva, sustituyendo la presencia física de cualquier palabra bien escrita poniendo en su lugar abreviaturas mal hechas o símbolos.

Según con las cifras de la Asociación Mexicana de la Internet (AMIPCI) establecen que en el 2005, sólo el 25% de la población de entre 10 y 14 años era usuaria a la red. En 5 años el porcentaje se duplicó y actualmente el 54.8% usan la red.

Si aún eres un lector de prensa escrita, seguro que has encontrado un errato o alguna falta de ortografía. En todos los medios de comunicación aparecen en algún momento, ya sean ortográficas o gramaticales. Además, en la actualidad los medios no tienen dinero ni tiempo para permitirse el lujo de contratar un corrector ortitopografíco.

Según la web Manuel de Estilo para Nuevo Medios, Charles Duncombe, un empresario británico, que es consejero delegado de la empresa de ventas online Justsaypleas, declaró que un sitio web con faltas de ortografía puede reducir las ventas hasta en un 50%.

Aquí podemos comprobar que la ortografía es punto clave para cualquier sitio web o red social, ya que si en estas se promociona o vende algo, puede que su prestigio y ventas bajen por su mala ortografía.

Lo que deben hacer los usuarios es tomar conciencia sobre su lenguaje escrito y pensar que si tienen faltas de ortografía pueden perjudicar la manera en que te ven o catalogan las personas.