Las crisis económicas son factor recurrente en la historia del mundo. Tanto, que todos debiéramos vivir prevenidos ante la posibilidad de que pudiera ocurrirnos. Estas pueden ser, mundiales, continentales, nacionales, estatales, locales, empresariales, familiares, personales, etc.,por citar solo algunas. No cabe duda que, la mejor solución para enfrentarlas, simpre es la prevención. Ya que al vivr prevenidos, ante la posibilidad de que se presenten, estamos precisamente, blindando lo que queremos proteger.

En cuestión de #Finanzas, la particularidad es que las crisis generan dos polos muy opuestos: a los ricos los hace mas ricos; y a los pobres, mas pobres

Dos o tres años atrás, México enfrentó una crisis, pero quince años antes, enfrentó otra y antes otra mas. Nadie nos garantiza que en el futuro no volverán a ocurrir.

Todos podemos recordar las alzas en las tasas de interés bancario, los tres ceros que se le quitaron a la moneda, así como el encarecimiento de servicios y productos. Todos esto, en un pasado reciente. ¿Cuáles son las enseñanzas que las crisis nos han dejado? ¿Realmente hemos aprendido?

La situación en el mundo es tan cambiante que las crisis económicas llegan de un momento a otro. Se generan por guerras, enfermedades, escases o abundancia de hidrocarburos, fenómenos meteorológicos, especulación en las bolsas de valores, etc,. ¿Cómo prepararnos para enfrentarlas? He aquí algunos factores que previamente debiéramos tener en cuenta para sufrir lo menos posible los efectos de una crisis:

1.-Ahorrar. Es un hábito que necesitamos hacer parte de nuestra cultura. Y, debiéramos hacerlo antes de gastar .La consigna debiera ser; ahorrar y después usar lo que nos queda. Así el ahorro sería siempre una cantidad o un porcentaje asignado. Sin embargo, tenemos la mala costumbre de primero gastar, y si nos queda entonces guardamos

2.-Ser entusiastas en nuestro trabajo. Es bien sabido que en tiempos de crisis, los recortes de personal son un asunto frecuente. El entusiasmo lleva al trabajador a mejorar constantemente, de modo que si hay despido laboral la posibilidad de conservar su empleo es mas elevada

3.-Ser creativo. Es decir, construir una nueva fuente de ingresos. Esto permite incluso tener otra opción económica aún en tiempos de bonanza, además de que, en un momento determinado se podría alcanzar la independencia financiera y dejar de trabajar para terceros

4.-No vivir endeudado. Tener deudas es sumamente estresante. En tiempos de crisis, cuando el dinero escasea y todo mundo anda queriendo recuperar lo invertido, los acreedores se multiplican e incrementan la tensión en el deudor generando presiones muy fuertes en el seno de las familias

5.-Economizar. No se trata de no gastar, sino de saber gastar. Muchas veces compramos solo por el gusto de hacerlo y nos llenamos de cosas que no tienen algún provecho. O bien, de artículos que una vez pasada la novedad de la compra se quedan arrumbados

6.-Gastar menos de lo que se gana. Si este punto se toma como una regla fundamental, entonces las finanzas siempre serán sanas, no habrá medidas urgentes que tomar. En tiempos sin crisis no tendremos crisis (porque hay quienes siempre están en crisis); y en tiempos de crisis, los efectos no serán tan severos

Ya sea que una crisis económica se vislumbre o aparezca sin avisar, sus consecuencias siempre serán devastadoras. La única forma de que sus efectos no golpeen tan fuerte es estar prevenidos para su aparición.

Es necesario aprender de ellas ya que al parecer, por los antecedentes históricos que conocemos, regresan una y otra vez con una frecuencia mucho mayor de lo que se quisiera.