Quince minutos de gritos y golpes tras el hartazgo e inconformidad de miles ante un gobierno (y sistema) que poco prevee por el pueblo, pero sí por el recibimiento de la crème de la crème (sin ofender, claro).

Un amigo de Florida me preguntaba qué sentía al ser mexicana luego de habernos compartido algunas fotos, él de las protestas en Ferguson y yo de la marcha #20deNovMX que terminó con la plancha del Zócalo desalojada en menos de 15 minutos.

En fin, ¿Qué se siente ser mexicano? Pues nada nuevo.

Ser mexicano, fuera del prototipo del que baila el jarabe tapatío, del que se atasca de tacos, del borracho y mujeriego, del flojo y del "machin", o de la imagen comercial e institucional en donde todo aquel que es mexicano recibe un trabajo digno, salubridad, empleo, #Educación, casa digna, del que está orgulloso de cómo le gobiernan, ser mexicano es aguantar.

Sentirme mexicana es sentirme en uno de los sacos sociales de la latente decadencia de la especie humana, no sólo por el hecho de que nos matan a montones (como salió publicado un sin fin de veces en el periodo de Felipe Calderón y sigue saliendo en el de EPN) tampoco por el hecho de que las mujeres que vivimos en este país, somos educadas para cuidarnos de los hombres, para que no nos golpeen, violen, desaparezcan, asesinen (o viceversa). No. No hablo de ello, porque al parecer nuestra sociedad gobernante ha creado en el consciente colectivo una realidad alterna a los hechos violentos que produce el desempleo y la corrupción en mi país.

No. Me refiero al tipo de vida con el que tenemos que lidiar a diario más concretamente con el resultado de reformas, modificaciones y violaciones a la constitución. Sentirme mexicana es aguantar.

Sumado a eso, pareciera relucir la inconformidad de los maestros de la SNTE ante la evaluación para poder laborar, porque en realidad, la Reforma Educativa no es para sólo para "mejorar la educación" sino para correr finiquitar a los profesores que llevan carrera académica y que por lo tanto le cuestan más dinero al gobierno que alguien interino (que no tiene antigüedad), ¿Qué sucederá con aquellos a quienes se les pida el cese de sus funciones? ¿De qué trabajarán aquellos maestros que reprobaron (por falta de educación) los tres exámenes que el nuevo sistema (latente a privatizarse) de regulación docente obliga a cumplir?. Punto a favor para las nuevas organizaciones criminales.

Y ni decir de los estudiantes y jóvenes egresados que han sido mecanizados con los mismos conocimientos que sus maestros, una educación basada en el conocimiento aislado de un problema, sin ninguna conexión con las problemáticas sociales, culturales, económicas y políticas que han provocado la crisis desde años atrás y no sólo de México, sino de todo el mundo. La buena educación se vuelve privada, la buena educación es para quienes pueden pagarla, no para un campesino que gana menos de 50 pesos al día. Punto más para la delincuencia (la de arriba y la de abajo).

Continuará.... #Internet #Política Ciudad de México