Hace unas semanas se conoció el divorcio de la Periodista Mara Patricia Castañeda y el Cantante Vicente Fernández Jr., tras 8 años de matrimonio. Las razones de la separación, solo las conocen a ciencia cierta los implicados en el asunto, aunque los medios manejan una sola razón: Infifelidad

Los divorcios son cada vez mas frecuentes en la sociedad actual. Es común en estos tiempos el saber que dos personas están haciendo planes de boda a la misma vez que empiezan a prevenir su divorcio, a pesar de que, esto, es un trance doloroso por el que nadie quiere atravesar.

Basta observar alrededor para que una pareja sepa, en función de las estadísticas, que eso que no quiere enfrentar ya se está asomando de una manera amenazadora en su futuro ya sea próximo o distante.

La misma #Familia y amistades empiezan a acuñar en la mente de los comprometidos: "si no funciona te divorcias" desplazando la idea aún existente en estos que dice: "A mi no me va a pasar"

¿Que es lo que hace que la experiencia de una pareja no le sirva a la otra? ¿Porque eso que vimos ocurrió en la relación de nuestros padres o de alguien cercano a nosotros no nos ha servido para prevenirnos?

La razón es que vivimos con una idea romántica, pero, sin poner los pies en la tierra

Es común saber que dos personas unen formalizando su compromiso bajo el principio de "ir en busca de la felicidad". Una idea romántica que expresa lo que se quiere alcanzar, pero que no da las herramientas para conseguirlo

Nadie puede dar lo que no tiene, por lo tanto, quien busca ser feliz es porque no lo es y es precisamente eso lo que no va a aportar en una relación: felicidad. De manera que cualquier intento por conseguirlo será solo un esfuerzo sin resultados.

Una vez que pasa el tiempo, cada integrante de la pareja empieza a reclamar por sentirse insatisfecho, o bien, por creer que el otro no le presta la atención que el o ella considera que merece, llegando incluso a pensar que se equivocó al aceptar el compromiso

Esta insatisfacción no se presenta sola, le acompañan la decepción , la impotencia, la frustración y enseguida llega la desesperación

Existe una idea equivocada de la felicidad: Generalmente se piensa que esta hay que buscarla.

Muchos individuos invierten toda su vida en busca de ella. Solo que relacionan el ser felices con el hecho de que todas las cosas estén bien a su alrededor para poder serlo. De tal modo que incluso existe la pregunta: "¿Qué te falta para ser feliz?" e inmediatamente viene como respuesta aquello que no está haciendo que la perfección esté presente

Sin embargo, es importante considerar que: Si alguien realmente quiere tener una relación sana, estable, madura, etc., entonces, jamás deberá buscar la felicidad en la pareja, sino que debe llegar al compromiso siendo feliz.

Si no es así, no podrá ver nunca una relación satisfactoria, debido a que no podrá aportar ni recibir lo que en la pareja no se tiene: felicidad

La felicidad es una actitud, es algo que se asume. Es decir, una persona puede decidir ser feliz ahora, en este momento; muy a pesar de las circunstancias que le rodean

Puede haber falta de dinero, escasez de trabajo, salud quebrantada; y a pesar de todo, decidirse a ser feliz. Solo entonces, se puede entregar felicidad, porque eso es lo que se tiene.

La felicidad no es un destino, es un viaje, el cual cualquier persona -sin importar edad, condición académica, posición social, etc.- puede empezar ahora. El secreto estriba en decidir no interrumpir ese viaje ¡Jamás!

Quien tiene actitud de felicidad: ¡Encontrará el lado positivo a las cosas difíciles! Lo complicado le retará… ¡Y vencerá! Aquello que hubiera podido agobiarle, ahora, ¡Le motivará a crecer! Nunca verá en sus relaciones asomarse el fantasma de la separación

El peor error que puede cometer una persona es pensar que en otra, encontrará la felicidad. Sin embargo, quien quiera ver mejoría en sus relaciones debe asumir la actitud correcta. #Psicología