El enemigo en común de todos los mexicanos y latinoamericanos en las últimas semanas ha sido el millonario Donald Trump, esto, como todos saben, gracias a sus declaraciones sobre los inmigrantes latinoamericanos en EUA durante su "destape" por la candidatura republicana para la presidencia en 2016. 

La opinión que se ha generado es que el señor Trump es un millonario ignorante que no piensa lo que dice, sin embargo ¿Es esto cierto? ¿No midió sus palabras? Sin dejarnos llevar por el sentimiento latinoamericano, vale la pena analizar bien la estrategia que ha decidido tomar.

Su discurso se basa en tres puntos:
1) Apela  a una época histórica donde Estados Unidos era la máxima potencia mundial. 
2) Critica a los últimos gobiernos por permitir la decadencia de su país y el surgimiento de nuevas potencias.
3) Señala a un enemigo único para su país, los extranjeros, especialmente los inmigrantes latinos como causantes de la decadencia norteamericana.

Comparémoslo ahora con un discurso que todos conocemos:
1) La grandeza del Imperio Alemán.
2) Los dirigentes son los causantes de la derrota en la Primer Guerra Mundial.
3) Todos es culpa de los judíos, extranjeros y comunistas.

Sí, Donald Trump y Hitler utilizan la misma retórica, un discurso revisionista, la diferencia es que mientras Hitler quería que se segregaran, expulsaran y eliminaran a sus enemigos, Trump solo quiere poner un muro en la frontera y expulsar a todo los inmigrantes. 

 Para entender mejor ¿Que es el revisionismo? Es el uso político de la historia, un uso fuera de contexto, acrítico, idealizado, interesado y forzado con el fin de apelar a un emocionalismo nacionalista y conservador.

En si Trump, pone una meta común, un enemigo común y, busca juntar todas las fuerzas posibles para ganar, no es que sea tonto, es que eligió su estrategia, sin embargo es una estrategia que para sumar, divide, tal como lo hemos visto. Separa a los votantes norteamericanos en dos: latinos y no latinos, el voto latino lo da por perdido y apuesta por conseguir la mayoría con el voto no latino, una apuesta sin duda arriesgada y en dos fases, primero para ganar la candidatura y después para buscar la presidencia.

Estados Unidos tiene un problema de #Racismo, aunque no lo acepte, desde la esclavitud, Lincoln y la Guerra Civil, hasta Martín Luther King Jr., Malcom X y el movimiento por los derechos civiles, pero también con la masacre de Charleston, el sentimiento de superioridad frente a los latinos e incluso desde el 2001, el odio a los árabes. Curioso que EU se diga defensor de las libertades y la democracia en el mundo.

Sin embargo la estrategia no ha salido del todo conforme a sus planes, ha existido mucha crítica y oposición, ya no únicamente del sector latino, sino también del no latino, y no solo a su persona sino también a sus negocios, como el mismo lo ha declarado, al grado de que ha intentado "componer" su declaración.

Tendremos que observar como se mueve en los próximos meses y como cambian las encuestas respecto a las primarias republicanas.