Constantemente en terapia, en sesiones médicas o en reuniones amistosas las personas hablan sobre depresión, tristeza, vacio existencial y por lo tanto de felicidad como si se tratara de la cura. Asimismo suelen preguntar ¿Qué debería hacer para tal o cual “problema”? Y la respuesta es sencilla; lo sé por que en el 90 por ciento de las veces que escucho esa pregunta, el mismo porcentaje de veces conozco la respuesta, es mas, quien genera la pregunta conoce en muchos casos la respuesta misma. Pero entonces… ¿que pasa?

Si queremos respuestas reales en la búsqueda de la felicidad, primero hay que entender que  hay algo mas importante que preguntarse ¿qué? Y el hacerlo no es culpa de nadie pues a lo largo de la vida nos enseñan las 4 preguntas elementales y la primera siempre es esa ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? y ¿Dónde? Sin embargo, si cambiáramos el orden de los factores y atendiéramos a otras interrogantes con prioridad, el camino a los resultados se manifestaría totalmente “diferente”. Explico.

¿Qué es la felicidad? Es la pregunta que legitima la búsqueda de una aguja en un pajar, con la ventaja que tiene saber que “en un pajar, hay una aguja que debemos buscar...” a diferencia de la felicidad que buscamos sin un acuerdo de lo que deberíamos encontrar. Luego entonces muchos otros justifican o reconocen la felicidad en sus expresiones más supeurficiales y/o básicas como la alegría, el éxtasis, la emoción positiva, la euforia, el amor y hasta explicando el hecho de que la felicidad no es una constante o una meta sino un estado temporal y que lo importante es llegar constantemente a "el estado de felicidad”. Con todo respeto no estoy deacuerdo. En fin, la pregunta verdaderamente importante es...

j ¿Por qué no soy feliz? O ¿Por qué dejo de ser feliz?

En principio date cuenta que es mas fácil responder esta pregunta y eso es bueno, porque es el principio. Las personas constantemente no saben lo que quieren, en cambio saben lo que no quieren y por algo se empieza. Pero siguiendo esa misma lógica, estas personas (la mayoría) pasan la vida intentando evitar o eliminar todas aquellas cosas que no quieren, sin darse cuenta de que esa es una tarea titánica y sin detenerse a pensar en el hecho de que anular lo que no quiero no establece como regla que “lo que quede” es lo que sí quiero, como si mis deseos fueran eso, lo sobrante, el residuo,  lo que quedó.

En verdad espero que me sigas, entonces continúo… Replantea la lógica y el orden, primero decide si quieres buscar la felicidad y llegar a ser lo que creas que eso sea, después pregúntate porqué no eres feliz… en este punto te darás cuenta de que esa es la clave de todo.

¿Por qué no soy feliz? Ahora si ¿Qué debería hacer para lograrlo? Y a tu respuesta agrégale la misma pregunta ¿porqué no lo hago?

En este punto estarás más cerca de encontrar una respuesta real de lo que te imaginas. Cuando haces esta pregunta estas dándote oportunidad de observarte en un espejo, analizar los componentes de tu ser, de enfrentarte a ti mismo y mirar de frente a tus creencias, tu miedos, tus fortalezas y tus debilidades o al menos las que has creído que posees, te das oportunidad de la critica pero además te das la oportunidad de la replica. Este es un trabajo realmente complicado a pesar de como seguramente lo estas percibiendo, y lo es porque incluso en ese momento tú mismo buscaras la censura para aquello que ves, que percibes y escuchas dentro, en tus pensamientos y que no te atreves a decir aunque conoces las palabras  o los pensamientos que lo componen.

La “felicidad” no es una utopía, un momento, una constante, un estado, un impulso, hormona o lo que sea que se hayan inventado. La felicidad es solo un paso, pero necesario en medio del proceso de autorrealización. ¿Quieres seguir?... #Salud #Psicología #Tendencias