La sociedad mexicana se ve inmersa en cúmulos de información proveniente principalmente de la televisión, esta influye mucho en la ideología del mexicano pero es una televisión con sesgo informativo y carente de distintos enfoques. Los programas televisivos son gratuitos y se deben de ajustar a la mayoría de la población, ¿y cuál es la mayoría de la población mexicana? la clase baja. La clase baja consume producto de baja calidad tanto en contenido educativo como de valores, bajo esa premisa de consumo el mexicano tiende a crearse paradigmas difíciles de cambiar ya que no tiene otra fuente de información. Esto se puede ver en las telenovelas basadas en lo que el mexicano idealiza: un final donde el mal muere y la pareja se casa y vive feliz para siempre.

Además del poco acceso a la información el mexicano no es critico ni con lo que consume ni con lo que ve. El mexicano no es crítico de su realidad, critica basado en lo que consume, en lo que aprende de la televisión y de el periódico matutino de tres pesos. El mexicano no es crítico consigo mismo. El mexicano solo adopta modelos y eso se refleja en todos lados, su capacidad de distinguir lo bueno y lo malo la copia de modelos televisivos o películas. El mexicana no se atreve a innovar prefiere seguir los modelos tradicionales o copiar modelos que ya fueron hechos. Con esto quiero no decir que los modelos sean un malos sin embargo dejan al mexicano en la mediocridad y en el conformismo.

El mexicano no piensa sobre lo que no le gusta, omite temas que le provocan malestar, básicamente hacerlo dudar sobre su ideología lo molesta. Debe de haber una crítica constante en el pensamiento, en las fuentes de conocimiento y en la #Educación. El mexicano debe de aprender a pensar sobre lo que sabe, sobre sus fuentes de información, tiene que variar sus fuentes y ampliar su círculo de opiniones para que logre una concepción plural de la realidad en que vive y la forma de pensar.

Un tema que le provoca mucho malestar a los mexicanos son sus creencias. No puedes criticarle sus creencias porque las tiene muy arraigadas ya que, como lo mencioné, no cuestiona sus propios pensamientos y los toma como verdad absoluta; algo que provoca conflictos ideológicos lo cual causa una guerra de creencias que puede violentarse.

Desde la religión pasando por las seudociencias y los temas paranormales son los temas que muchos defienden con su vida sin atrever a pasar por la balanza de lo cierto/falso ni a tocar un libro que hable de lo contrario delo que se cree, es más las personas se junta con gente que apruebe sus creencias. Hay creencias que funcionan como placebo emocional, como camino hacia un propósito, como respuestas ante cosas de la vida cotidiana ¿es correcto criticar una creencia que no daña y que sirve de placebo? Pienso que es necesidad psicológica donde muchos se refugian, un refugio para los que viven en una realidad incómoda o para los que buscan una mejor realidad sin embargo la ciencia y el progreso no se detuvieron frente a las creencias.

Por estas razones el pensamiento del mexicano es aquel que sin tener formación, elaboración, contenido, rigor, pretende juzgar -y actuar de acuerdo a lo que juzga y piensa- todo cuanto le rodea con miras a una validez universal. Hay que ser críticos con nosotros mismo y con nuestro entorno para progresar. #México