Alejandro Almazán es egresado de la facultad de Comunicación de la UNAM, es un periodista con más de veinte años de experiencia, varios premios nacionales, ganador en 2013 del Premio García Márquez de periodismo.  Alejandro Almazán, hombre de barrio, es también, ante todo, humano, y como tal reconoce los errores cometidos a lo largo de su trayectoria. Especialmente en lo referente a la cobertura del narcotráfico en nuestro país.

“Todos los que estudiamos comunicación siempre pensábamos que si íbamos a ir a una guerra, sería en Irak o a Medio Oriente; pero nunca se nos ocurrió que habría una guerra en nuestro país y nadie nos preparó, nadie nos dijo cómo teníamos que cubrir el narco. Al inicio comenzamos a voltear hacia Colombia, qué habían hecho los reporteros de Colombia y creo que agarramos más o menos su modelo.

“Creo que en ese aprendizaje nos equivocamos, creo que en ese aprendizaje muchos hicimos apología. A lo mejor no lo veíamos al principio, porque el narco es fascinante, el rollo del narco es fascinante y nos fascinaba. Nosotros queríamos contar, queríamos describir como era ese mundo del narco. ¿Caímos en la apología? Seguramente sí, pero no fue con una mala intención, fue por pendejos, porque no sabíamos, porque estábamos aprendiendo y pues bien dicen que los primeros son siempre los que se estrellan contra la pared. 

"Yo ahora trato en mis textos, de  hasta cierto punto evitarlo, porque no me interesa hacer una apología. Yo no me siento narco, no quiero, me encantan los corridos, pero eso no me lleva a que sea narco. Mis amigos escuchan mucha música de banda y no, eso tampoco los hace narcos".

Alejandro reconoce que su facilidad para tratar temas de violencia y narcotráfico están vinculados con su propia experiencia de vida. Es franco, no teme ocultar nada. Trata de reconocer sus propios fantasmas.

“Me han amenazado, he tenido que salir huyendo de Ciudad Juárez, de Reinosa, de Sinaloa, de hecho dejé de cubrir el narco durante dos años, no hice nada de narco. Yo creo que siempre regreso a estos temas porque vengo de la violencia, entonces la violencia para mi es algo natural, no es algo que me sorprenda. Afuera de la tienda de mi mamá yo vi cinco muertos de niño y siempre que mataban a la raza, cerrábamos las cortinas porque un chivato en el barrio no es bien visto, entonces cuando llegaba al policía a ver qué pasó, no pues quién sabe.

"Yo creo que cuando llegué a este oficio, dije: por fin puedo contar todo lo que entonces callé, entonces yo creo que esa es una de las motivaciones principales para contar ahora todos los asesinatos, porque callé, callé mucho cuando era niño”. #Gobierno #Política Ciudad de México #AMLO