La carrera presidencial en Estados Unidos ha iniciado, los dos partidos más importantes se encuentran en proceso de elegir un candidato, sin embargo, poco se ha dicho respecto a esto en medios nacionales, a no ser que se trate de cuestiones sensacionalistas. Debido a esto, publiqué un artículo acerca de uno de los contendientes por la nominación demócrata, Bernie Sanders, ahora hablaré sobre su oponente Hillary Clinton, ex Secretaria de Estado y quien fuera Primera Dama durante el mandato de Bill Clinton.

Hillary se encuentra liderando las encuestas y pareciera ser la próxima candidata demócrata, pero al igual que sucediera en el 2008 su popularidad ha ido disminuyendo mientras crece la de su contrincante y esto se debe a un factor muy importante, su historial político. Como Primera Dama apoyó públicamente varias reformas y acuerdos propuestos por su esposo Clinton, entre ellos podemos destacar el TLC, firmado por #México, E.U. y Canadá, cuyo resultado fue la intromisión de empresas extranjeras en territorio nacional, así como una aniquilación del campo y la agricultura mexicana. En Estados Unidos no tuvo buenos resultados tampoco, pues significó un traslado de fábricas hacia México, eliminando 682,000 empleos. Otra reforma apoyada por Hillary fue  Acta de 1996 cuyo resultado fue la eliminación de los apoyos federales hacia familias pobres, convirtiéndolo en un asunto de los Estados, esto trajo consigo un aumento de la pobreza, pues las entidades federativas tenían la libertad de eliminar estos subsidios por completo.

Como Secretaria de Estado, Hillary usó su cuenta personal de correo electrónico para tratar asuntos de Estado, debido a esto se inició una investigación federal para determinar el contenido de sus correos y si estos contienen información de carácter confidencial, investigación que sigue en curso, además se hizo mención de México en estos mensajes al menos 2,495 veces. Parte de esas revelaciones tiene que ver con la Reforma Energética aprobada en este país, pues dos de sus colaboradores asistieron al gobierno mexicano en la realización de la misma, David Goldwyn, ex Coordinador de Asuntos Energéticos Internacionales y Carlos Pascual, ex Embajador de E.U. en México. Por si esto fuera poco, Hillary viajó a Bulgaria, Rumania y Polonia para promover el uso del fracking en esos países.

Ahora que se encuentra en busca de la candidatura demócrata, Hillary se ha destacado por gastar enormes sumas de dinero, depender de altas contribuciones  y contratar expertos en cuestión de imagen y popularidad. Tan sólo en un mes gastó 6 millones de dólares sólo en salarios y en tres meses gastó 19 millones de dólares, además dos de sus mayores contribuyentes son compañías dedicadas a la construcción de prisiones privadas, esto la diferencia de su oponente Bernie Sanders, quien se ha negado a recibir contribuciones provenientes de corporaciones y ha expresado su deseo de eliminar el sistema de prisiones privadas en caso de ganar la presidencia. Lo anterior ha generado un declive en su popularidad, pues no es posible creerle a una candidata cuando habla en pro de las minorías y la clase trabajadora, cuando critica a Trump mientras su historial nos revela una imagen completamente diferente, la de un presidente cuyas acciones no sólo perjudicarán a los ciudadanos de E.U. sino a otros países, como el nuestro, continuando la tormentosa intervención económica encubierta de progreso. #Redes Sociales