La nueva titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, ha planteado la posibilidad de que #México reciba a refugiados sirios. Próximamente, México recibirá al estudiante de 26 años Essa Hassan quien se encuentra junto con otros jóvenes de entre 18 y 26 años en un campo de refugiados en Jordania y se espera que el número de estudiantes aumente a 30.

En un momento donde los ojos están puestos en Europa, principalmente en Alemania, llama poderosamente la atención de que la Cancillería quiera acaparar los reflectores de la crisis que viven los ciudadanos sirios que se han visto forzados a abandonar su país debido a la ola de violencia del Estado Islámico.

Claudia Ruíz Massieu ha declarado que: "Estamos atentos, trabajando para estudiar la posibilidad de recibir, en su momento quizá, a algunos refugiados, pero mantenemos nuestra convicción de que el diálogo, la paz y la protección de los derechos de las personas que están en situación de refugio debe prevalecer y así lo hemos mantenido en los espacios multilaterales".

Hay que destacar que la política exterior mexicana es reconocida mundialmente por su ayuda humanitaria y solidaridad ante la tragedia y en momentos de crisis. El sitio change.org ha recaudado 171.449 firmas solicitando al gobierno mexicano que reciba a un total de 10 mil refugiados de acuerdo a la larga tradición que tiene el país en dar este tipo de ayuda.

Sin embargo, en redes sociales se ha desatado un debate entorno a esta decisión. Por un lado, algunos ven con buenos ojos que México reciba a los refugiados como muestra de solidaridad mientras que por el otro lado, la pobreza, desigualdad y la continua violación de los #Derechos Humanos no hace a México el mejor lugar para los refugiados. Aquí surge una interrogante: ¿Si en ocasiones en México no se respetan los derechos humanos de los propios mexicanos, cómo se espera respetar y hacer valer los derechos de los refugiados?

No podemos ser ajenos ante la desgracia, la violencia y el constante atropello de los derechos humanos. Ya sea en México o en el otro lado del mundo, no podemos perder nuestro lado humano y nuestra capacidad de asombrarnos ante hechos lamentables y actuar en consecuencia.

La pregunta final es: ¿México debería aceptar a los refugiados sirios? #Europa