En #México existe un problema respecto a la información, por un lado los medios de mayor alcance encubren, fabrican y eligen el tipo de noticias a las que tenemos acceso, por otro lado los pocos medios libres e independientes, cuyo alcance logra ser un pequeño contrapeso no le dedican el espacio, el tiempo o la importancia suficiente a los acontecimientos de carácter internacional. Con lo anterior, no intento criticar la prioridad dada a noticias sobre el gobierno mexicano,  sino generar un balance entre lo que se dice acerca de nuestro país y el resto del mundo, pues no es posible negar el aspecto global de la economía y la política, es decir, lo que ocurre en México afecta a otros países y viceversa.

Tomando en cuenta lo anterior, la carrera por la presidencia en Estados Unidos no ha recibido mucha atención por parte de la prensa mexicana, más allá de algunas notas o comentarios respecto a cierto personaje controvertido y sensacionalista, pues ni siquiera informan cómo avanzan las encuestas. A pesar de estar a un año de distancia, la importancia de las elecciones trasciende sus fronteras y el resultado afectará a otras naciones, como la nuestra, debido al carácter dependiente de México e intervencionista de E.U.

Por ello, es necesario hablar sobre uno de los contendientes a la nominación por el Partido Demócrata, el político independiente Bernie Sanders, cuya trayectoria política lo ha caracterizado por ser abiertamente socialista, ser alcalde, congresista y senador sin el apoyo de los dos grandes partidos. Dentro de sus logros como congresista se destaca su lucha contra IBM cuando la compañía intentó cortar las pensiones de sus empleados en un 50%, oponerse a la Guerra del Golfo y la Guerra de Irak, alegando que estas intervenciones militares sólo traerían caos y guerra civil en el Medio Oriente; como senador se opuso al Acta Patriota y en dos meses de haber iniciado su campaña logró recaudar 15 millones de dólares con un promedio de $34 dólares por donación, negándose a diferencia de otros políticos a recibir dinero del sector privado.

Llegado a este punto, consideramos importante el impacto de su candidatura o posible victoria en las próximas elecciones. Recordemos que en la década del 90 él se opuso al TLC después de haber visitado las fábricas mexicanas, su argumento se basaba en el impacto económico que éste tendría en los millones de trabajadores estadounidenses y mexicanos, provocando mayor pobreza en ambos países mientras las compañías aumentaban sus ganancias.

Además en su plataforma presidencial ha dicho que piensa eliminar los recortes de impuestos a las corporaciones, así como implementar reformas para impedirles huir a paraísos fiscales donde puedan ocultar sus ganancias, también evitar el desplazamiento de las fábricas a países en desarrollo. Todo esto tendría consecuencias directas en la economía nacional, pues evitaría la intervención económica de empresas estadounidenses, su intromisión en la política nacional y permitiría una mayor inversión para desarrollar una industria nacional; de igual manera podríamos aprender de este movimiento liderado por Sanders, exigiendo y promoviendo un cambio en la inexistente izquierda mexicana, con líderes y representantes realmente honestos y aptos, evitando crear sus partidos para enriquecerse. Habrá que esperar y ver si la prensa mexicana deja de ignorar a Sanders y el proceso electoral estadounidense y deja de prestarle atención al sensacionalismo. #Solidaridad #Redes Sociales