Lo ocurrido el viernes 13 de noviembre en los distritos 10 y 11 en París, Francia nos recuerdan cuan frágil es la paz y cómo el extremismo y las malas interpretaciones pueden llevar al caos total arrasando con personas inocentes y ciudades enteras.

Tal es el caso de París, que fue sacudido por una serie de atentados terroristas perfectamente coordinados y planeados para desatar el caos en una de las ciudades más emblemáticas de todo #Europa.

La palabra terrorismo, de acuerdo al diccionario de la Real Academia Española se define como la sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror. Eso fue exactamente lo que pasó en la capital francesa: se atentó contra ciudadanos y los tres principios clave de Francia: libertad, igualdad y fraternidad. Valores incomprensibles para los yihadistas y el Estado Islámico que han puesto de cabeza a la comunidad internacional provocando que más países se unan a la coalición liderada principalmente por Estados Unidos para bombardear los principales bastiones del Estado Islámico tanto en Siria como Irak.

Preocupa profundamente la capacidad con la que cuenta el Estado Islámico para llevar a cabo actos de tales magnitudes; desde que uno de sus miembros se inmole en una plaza pública, hasta derribar un avión ruso. Podemos comparar al Estado Islámico con la Hidra, animal mitológico de Grecia al cual, si se le cortaba una cabeza, dos más salían en su lugar.

Sin embargo, no hay que olvidar otra situación por muy tristes que sean los hechos de París. A más de 4,000 kilómetros de distancia de la capital francesa, en Siria e Irak mueren diariamente mujeres, niños y hombres a causa de los constantes bombardeos y la guerra civil que prevalece en ese territorio. Miles de refugiados han salido de estos países hacia Europa arriesgando sus vidas por un mejor futuro para sus familias y topándose con la resistencia de algunos países europeos por un lado para abrir sus fronteras y por otro declarándole la guerra al Estado Islámico.

No podríamos llamarle a esto el inicio de la tercera guerra mundial ya que en esta ocasión, el objetivo se encuentra en un solo lugar, Siria e Irak; los malos, los yihadistas; los buenos, Estados Unidos, Francia, Rusia, Inglaterra... Estos momentos nos deben hacer reflexionar sobre nuestras acciones cotidianas, sobre nuestros valores y creencias.

El caos toca a las puertas del mundo con distintas caras e ideales. ¿Cuál es nuestro siguiente movimiento?