El huracán Patricia tocó tierras mexicanas el viernes 23 de octubre como categoría 5 en la escala de Saffir Simpson. Dentro de las principales características de un huracán categoría 5 se encuentran daños severos a puertas, ventanas, construcciones, árboles, vientos de  más de 249 km/h y posteriormente inundaciones, marejadas, mar agitado y fuertes lluvias.

Claudia Rodríguez, geógrafa y periodista dijo en entrevista que: “los factores para que se creen este tipo de fenómenos naturales requieren además de agua, aire templado y bastante humedad. Así se forman una serie de nubes conocidas como cumulunimbus que de manera conjunta van generando bandas de gran área en donde el juego de aire caliente y frío provoca movimientos circulares y ráfagas de viento de gran velocidad”. Agregó también que cuando la tormenta empieza a girar, se mueve cada vez más rápido convirtiéndose en un fenómeno muy peligroso.

La Organización Meteorológica Mundial (OMN) dijo que Patricia era el huracán más fuerte del Océano Pacífico que se había registrado en la historia y que sus efectos podrían ser catastróficos. Al mismo tiempo, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos dijo que Patricia se había fortalecido a un ritmo increíble alcanzando rápidamente la categoría 5.

“Las tormentas tropicales van subiendo de categoría y peligrosidad si en su trayectoria encuentran sobre todo aguas más y más cálidas, lo que permite que su velocidad de desplazamiento sea mayor, así como el acumulado de agua en forma de nubes” agrega Claudia Rodríguez.

 El paso de Patricia

Tras convertirse en categoría 5, se esperaba que Patricia tocara tierra entre las 16 y las 18 horas en Jalisco. El Presidente Enrique Peña Nieto designó a tres de sus secretarios para coordinar acciones de prevención. José Calzada de la Secretaria de Agricultura fue enviado a Colima mientras que Gerardo Ruíz Esparza, de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes fue designado a Jalisco y finalmente a Enrique de la Madrid, de la Secretaría de Turismo a Nayarit.

Roberto Ramírez de la Parra, Director General de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) declaró en un comunicado que el huracán es “sumamente peligroso y poderoso”; al mismo tiempo recomendó que: “toda la gente tiene que estar resguardada en Jalisco”.

Los vuelos a Puerto Vallarta fueron cancelados y la Secretaría de Turismo activó el Comité Sectorial para la Gestión de Riesgo en la Actividad Turística. En el Distrito Federal se preparaban un grupo de médicos de la Secretaría de Salud para trasladarse de manera inmediata a los estados más afectados. Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno del Distrito Federal anunció que se instalarían centros de acopio en toda la ciudad y en el Zócalo capitalino para recibir víveres para ayudar a los afectados.

Inmediatamente se activaron todos los protocolos de prevención en Jalisco y Colima principalmente. Protección Civil lanzaba comunicados y exhortaba a la población a permanecer en sus casas o trasladarse a los albergues dispuestos por el gobierno.

Al respecto, la química farmacéutica bióloga Silvia Graham quien trabaja para la Secretaría del Trabajo dijo que: “dentro de las normas oficiales mexicanas existen parámetros en los que se solicita reporte de verificaciones oculares para los centros de trabajo, áreas turísticas y zonas residenciales después de algún evento extraordinario, como es el caso de los huracanes”.

Inés de la Cruz Plasencia, estudiante de la Universidad de Guadalajara LAMAR, dijo que fue sorprendente los avisos con tiempo de parte de Protección Civil y las autoridades locales. “Estuvieron bien, además que brindaron apoyo a las personas que habitan cerca de la costa”. #México