El miedo es el principal enemigo de las letras, es un muro que vemos impenetrable, que nos orilla a escondernos y no mostrar nada; provocando que esas letras mueran como lo hacen las palabras dentro de un diccionario.

Cuando se hace la pregunta "¿Qué necesita una persona para ser un poeta o un escritor?" La respuesta es sencilla pero es un camino hacia vencer el miedo, no a la crítica (siempre habrá gente que critica), tampoco a ser bueno o ser malo (escribir es un camino de aprendizaje que nunca acaba), mucho menos es miedo a vernos vulnerables... se debe vencer el miedo a no ser digno de usar las ropas de poeta o de escritor (un miedo que sólo nosotros mismos imaginamos).

Existen muchos escritos que se van quedando en el olvido por el miedo, incluso, mejor se opta por dejar esas palabras en redes sociales para que sólo contengan unos cuantos likes, o unos comentarios agradables; incluso, en incursionar dentro de redes sociales exclusivas para escritores bajo el resguardo o protección de los escritos; es decir, en muy pocas de esas redes exclusivas se pueden ver comentarios (criticas si se quiere tomar así) porque se maneja el lenguaje (en la mayorías de as veces) de “no te agredo para que no me agredas”. No somos buenos con la crítica, sea cual sea el tinte de la misma, pero se nos olvida que quienes hacen un escritor o poeta, son los lectores, son ellos quienes dan esos maravillosos títulos. La convivencia, las preguntas, los comentarios, no sólo en redes sociales, en la vida real, en presentaciones o reuniones; es ahí donde se muestra la labor del escritor.

Pero todo esto es dar un salto al miedo, a eso que se ve desconocido. Es preferible quedarse en una zona de confort virtual donde no hay agresión… pero lo fascinante de esta época es que el escritor logra ver cara a cara a su lector y saber cómo le brillan los ojos al momento de exponer sus letras.

Miedo siempre existirá, miedo a todo, porque es miedo a lo desconocido y es un miedo que sólo crece y crece dentro de nuestras mentes. Es ir, confiar en lo que uno escribe, ser honesto, ser fuerte, lo demás está de bajada.

Primero, es vencernos a nosotros mismos frente a nuestro espejo y ver que somos escritores, que somos poetas, que no tenemos miedo. #Educación