Una de las características del gobierno de #Enrique Peña Nieto es el opacar cualquier incomodidad ocultándola detrás de una cortina de humo, creando escándalos o reclamando triunfos que en realidad poco hacen para mejorar su imagen.

El caso más reciente es el de la actriz #México-americana Kate del Castillo. Luego de que sirviera como contacto entre Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, y el actor Sean Penn para la ya famosa entrevista con Rolling Stone, se ha desatado sobre ella una tormenta.

Y no pudo ocurrir esto en mejor momento para el gobierno mexicano.

Con el arresto en España de Humberto Moreira, ex dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional y ex gobernador de Coahuila, acusado de #Corrupción, cohecho y malversación de fondos, el gobierno mexicano necesitaba encubrir las cosas.

El problema es que la difusión de las comunicaciones entre El Chapo, su organización y su abogado con la actriz de 43 años, solamente pone en evidencia a las autoridades.

¿Cómo es posible que se difunda el interés claramente romántico del Chapo sobre la actriz en sus mensajes de texto y nadie sabía que Moreira dejó al estado de Coahuila con una deuda de 2.600 millones de dólares al parecer financiada con documentos falsos?

Eso fue dado a conocer en Texas, en un proceso por lavado de dinero que se le sigue a su ex secretario de finanzas.

También, hay que preguntarse cómo es que pasaron unos meses entre los contactos entre Kate y Penn con el Chapo y hasta ahora nadie tiene una respuesta clara sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa el 16 de septiembre del 2014.

Si bien es cierto que parece haber nexos empresariales entre Del Castillo y Guzmán Loera, nada ha sido comprobado de forma documental, como ocurre con la participación de Moreira en el endeudamiento de Coahuila, señalándolo en la corte de Texas como "un alto funcionario que llegó a ganar la gubernatura del estado".

El escándalo fue tan fuerte que lo llevó a renunciar a la jefatura del PRI en diciembre del 2011, apenas nueve meses después de haber asumido el cargo y en pleno inicio de campaña de Peña Nieto.

Hay que destacar también el tweet de la policía española, donde se utiliza el hashtag #misióncumplida, en clara referencia al usado por Peña Nieto al anunciar la detención del Chapo el 8 de enero.

El tono de burla exige una respuesta o al menos una aclaración, cosa que debería de ocurrir si las autoridades no tuvieran recelo alguno en tocar el tema.

Mientras tanto, Del Castillo sigue en el ojo del huracán y también es investigada por las autoridades estadounidenses. Es de esperarse que si en verdad tiene una deuda con la sociedad, esta sea establecida de manera clara y cobrada conforme a la ley norteamericana.

Y hablando de deudas, Del Castillo tal vez incurrió en una al señalar que ella nunca ganó en televisión lo suficiente como para comprar una residencia de 100 millones de pesos como la de la primera dama Angélica Rivera durante su época de actriz, cuando estalló el escándalo de la llamada "Casa Blanca" en noviembre de 2014.

¿Qué tan costoso resultaría eso?