Popularmente se dice que: “No hay fecha que no llegue, ni plazo que no se cumpla”, después del escándalo conocido como el FIFAGATE que puso en jaque a las máximas autoridades del comité deportivo más importante a nivel mundial, era hora de que la #FIFA mostrara una cara diferente.

La entrega del balón de oro era sin duda la ocasión perfecta para que dicha organización reflejara que pese a todos los problemas y las averiguaciones son y siguen siendo un organismo sólido.

En esta edición de la entrega del balón de oro no había margen para los errores, era evidente que si Lionel Messi no conseguía el galardón, la polémica no se haría esperar y fue así como el astro argentino nuevamente escribió su nombre con letras doradas en la Historia del balónpie mundial, al convertirse en el único jugador en ganar en cinco ocasiones el balón de oro que lo acredita como el mejor jugar del mundo.

Parecía que todo había salido de un guión perfecto: el once ideal fue conformado por Manuel Neuer en la portería, Dani Alves, Marcelo, Sergio Ramos y Thiago Silva en la central, en el medio campo Andres Iniesta, Luka Modric y Paul Pogba y en la delantera los tres contendientes a mejor jugador, el triangulo ofensivo que muchos quisieran ver: Messi, Neymar y Cristiano Ronaldo; el mejor técnico no podía ser otro que el estratega del Barcelona Luis Enrique- cinco títulos obtenidos en el mismo año se dice fácil, pero no lo es- la mejor futbolista fue Carli Lloyd y directora técnica la timonel del la selección femenil de los Estados Unidos Jill Ellis - no había nada que discutir, ganaron los que tenían que ganar.

La única sorpresa fue el premio Puskás que es otorgado por el público al mejor gol del año en la que el ganador fue Wendell Lira, un jugador brasileño que para muchos resultó ser un completo y total desconocido; habrá quienes digan que Messi se merecía más ese premio, que su gol tenía más calidad individual; en lo personal me quedo con el gol de Alessandro Florenzi.

De ninguna manera pretendo quitarle mérito al gol ganador, pero creo que la FIFA utilizó esta terna para mandar un mensaje, para dejar claro que son un organismo transparente, que toma en cuenta lo que los aficionados dictan y sobre todo, que son neutrales y no tienen ningún favorito , que cualquiera puede ganar, fue su manera de decir “Todo está bien”, no olvidemos que haberle otorgado a Lionel Messi el mejor jugador del mundial causo molestia a más de uno y que muchos lo vimos como “el premio de consolación”.

Después de la tormenta siempre viene la calma ¿ya habremos visto lo peor?  #Futbol #Barcelona FC