Una de las peores ingratitudes que refleja la historia oficial de #México está en no reconocer a un mexicano que se decidió a dar su vida por nuestra nación ¿Razón? ser católico conservador que no estuvo de acuerdo con Juárez al aliarse con Estados Unidos ni con los conservadores que promovieron la intervención francesa. Su objetivo fue sólo uno: México.

Gran militar en la guerra de Reforma. Presidente del país entre febrero de 1859 y diciembre de 1860.

Juárez ocupaba la presidencia de la Suprema Corte de Justicia en medio de un México por demás religioso y conservador bajo el mando del presidente Ignacio Comonfort que estaba en contra de la Constitución de 1857. Promovía como alternativa El Plan de Tacubaya.

Comonfort optó por renunciar a su investidura vía un auto golpe de Estado, lo que significó que Juárez asumiera la presidencia con carácter provisional obligado entonces acorde a la Constitución a convocar a nuevas elecciones, cosa que don Benito no llevó a cabo. Hasta su muerte el benemérito se aferró a la silla presidencial por espacio de más de 15 años.

En mi opinión Miramón era más militar que político. Casó con una gran mujer nacionalista de nombre Concepción Lombardo. Aún obligado a guerras constantes, siempre encontraba la ocasión para acercarse a ella.

Conforme Juárez se acercaba a Estados Unidos buscando su respaldo, Miramón lo perseguía a lo largo de su peregrinar. Su decisión estaba tomada y por ningún motivo aceptaría la intromisión del país vecino.

Yendo en persecución del benemérito con el fin de detenerlo en Veracruz, Miramón antes optó por visitar a su familia en la ciudad de México. Eso le causaría su derrumbe.

Juárez ya estando en Veracruz recibió de Estados Unidos apoyo militar que le causó la derrota definitiva a Miramón. Salió huyendo hacia La Habana para luego regresar a México y autoexiliarse en Europa.

Las cortes de Napoleón III en París, recibieron con toda atención a don Miguel. El monarca lo invitó a participar con él para la acción de invadir a México y establecer un imperio con la persona de Maximiliano de Habsburgo.

Miramón rehusó rotundamente la propuesta y el mismo rey terminó por marginarlo. Luego entonces su decisión de trasladarse a España donde gracias a la familia de su esposa se les dio alojamiento y apoyo.

En España Miramón recibía noticias de la debacle que se estaba dando en México. Resolvió regresar a la mayor brevedad a su país dispuesto a apoyar no a Maximiliano, sino para evitar que las acciones juaristas continuaran en favor de los norteamericanos.

Maximiliano vio con recelo a Miramón y con el pretexto de una especialización en Alemania, lo envió de regreso al viejo continente.

La situación en nuestra patria era a tal punto grave, que Miramón con su familia tomó un barco a México vía Nueva York. Ahí sufrieron la tragedia de perder a una de sus hijas.

En México nuevamente, Miramón se decidió a apoyar abiertamente a Maximiliano quien pronto fracasaría en su gestión para luego ser detenido en Querétaro junto con Miramón y el general Tomás Mejía.

Buena parte de la población clamaba por la vida de los 3 conservadores. Juárez en ningún momento estuvo dispuesto a dialogar y resolver las diferencias por la vía del dialogo y eventualmente de un plebiscito.

El cerro de las Campanas se bañó en sangre luego de una ejecución a ojos de muchos injusta e indignante. Ya México estaba lleno de la sangre de mexicanos y Maximiliano ofreció dinero por la vida de Juárez durante toda la guerra que sólo pudo terminar con estas muertes.