Las imágenes son de hombres jóvenes, ninguno mucho más allá de los veinte años, sosteniendo letreros escritos con plumón y presentando mensajes alusivos a un reclamo de igualdad, en este caso de los hombres a las mujeres.

"No todos la hemos perdido", dice un letrero en manos de un muchacho de aspecto tranquilo, con las cejas cuidadosamente depiladas, en una clara mención a la virginidad. "Tu también te puedes poner de rodillas", dice otro mensaje sujeto por un muchacho de barba, que dibuja abajo de sus palabras la imagen de un anillo de compromiso.

Todo esto forma parte de una campaña creada en Puerto Rico por la fotógrafa Valeria Vázquez con la finalidad de exponer, como ella dice en su página de Facebook, la forma en que sus amigos cercanos, que participan en el experimento, "quieren o les gustaría que fueran las mujeres para con ellos", permitiéndoles "que escribieran ellos mismos lo que les molestaba".

"Yo también merezco respeto", escribe en otra hoja el chico de las cejas delineadas, mientras otro indica "No soy tu propiedad". En un mundo donde el maltrato de las mujeres al hombre es algo que apenas recientemente ha empezado a ser explorado y reconocido como un problema, este tipo de demandas no dejan de tener razón de ser.

En México, la Secretaría de Salud del Gobierno señaló en 2010 que, igual que en Gran Bretaña, en el 40% de los casos las víctimas de la violencia doméstica eran hombres. Además, indica que se estima que un 80% de hombres no denuncia las agresiones recibidas. Cifras más recientes, son casi imposibles de conseguir, porque al parecer el problema no ha sido considerado también una prioridad por las autoridades.

Por supuesto, las cifras siempre resultan ser mayores en el caso de las mujeres, y el abuso sexual, la expresión máxima del machismo, define la mayor parte de éstas cifras.

"No soy tu juguete sexual", dice el letrero de otro chico. Y es difícil no estar de acuerdo, porque nadie debe ser juguete ni propiedad de nadie.

Sin embargo, de manera paradójica, también afloran en las imágenes expresiones de carácter francamente machista.

 "Quieren que les bajemos la Luna, pero no te pueden bajar este", escribe el muchacho que niega ser un juguete sexual, con una fecha apuntando a sus genitales, mientras el que dice que no es propiedad de nadie, de plano expresa: "Si fueran tan buenas, Dios tendría esposa".

Es extraño que una campaña que pide la igualdad de cobijo a expresiones de este tipo, que contradicen los textos presentados en otras imágenes. Las reacciones no se han hecho esperar en redes sociales ante lo que parece una demanda de respeto que no se percibe como recíproca y más bien parece indicar que estos chicos, aunque saben con seguridad qué es lo que quieren de las mujeres, no saben cómo darlo ellos mismos.

Como sea, la página de Vázquez advierte: “Si alguien se siente ofendido por los mensajes, nótese también que hay un poco de humor en ellos”. Sin duda, porque muchos se han tomado bien la broma, como quienes se ofrecen como juguetes sexuales dado que el joven de la foto no está conforme con ello.

Para finalizar, dejamos un consejo no solicitado al chico que dice "no haberla perdido" y "merecer respeto": Si como dice su otro letrero sigue insistiendo en que le paguen el motel, puede estar seguro de que va a seguir “sin perderla” un buen tiempo. Al menos, debería ofrecer pagar la mitad. #Derechos #Derechos Humanos #Viral