A principios de el mes de enero y hasta fechas recientes se ha hablado de el proyecto Malecón Tajamar en Cancún; como sabemos, el proyecto iniciado hace ya algunos años constaba de los permisos de las mencionadas instituciones para la trasformación de 58 hectáreas de terreno natural en un complejo de 43 predios turísticos comprados por empresarios particulares. Está implicado el Fondo Nacional de Fomento al #Turismo (FONATUR) y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). 

Después de que activistas se percataran de la destrucción en la mayor parte de el terreno natural por parte de maquinaria y aun sin proceder a retirar la fauna que habitaba en el lugar como lo indica la ley, alertaron por todos los medios posibles (en su mayoría redes sociales) a la ciudadanía, que apoyó la causa. A esto se le sumaron un par de denuncias llevadas a cabo ante la ley por parte de habitantes de la zona y después de un largo proceso, el pasado 8 de febrero se vencieron los permisos y se suspendieron las obras en dicha zona.

Pero no todo esta del todo ganado, tal parece que Cancún, Quintana Roo se ha puesto en el ojo del huracán, y es que se ha sumado a Tajamar la suspensión del proyecto RIU Riviera Cancún, un plan de 95.6 millones de dólares de inversión en un predio en el km 17 de la zona hotelera que abarca 19,654.22 m2.

El proyecto fue frenado por amparo después de que se presentaran irregularidades en la autorización emitida por la Dirección General de Impacto Ambiental (DGIRA) de la SEMARNAT. Dichas irregularidades abarcan desde la falta de respeto a los tiempos de la consulta pública del proyecto hasta el cambio de uso de suelo y pagos por adelantado de la cadena RIU al Fondo Forestal Mexicano antes de emitir la autorización de dicho hotel.

Además, según expertos y estudios recientemente cosechados, el lugar donde se realizaría este proyecto es altamente vulnerable pues se encuentra entre 2 Áreas Naturales Protegidas; aquí se encuentran en riesgo los ecosistemas de Nichupté, Punta Cancún y Punta Nizuc por su cercanía al complejo de 530 habitaciones y además cuenta con la existencia de un manglar (especie protegida por el artículo 60 TER de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección Ambiental).

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas ya había hecho hincapié en 2015 aconsejando a SEMARNAT negar las autorizaciones, sin embargo, se continuó con el proyecto desde el mes de diciembre pasado.

Este lamentable hecho ya ha causado revuelo tanto en la  prensa como en el mundo online; recordemos que Cancún es actualmente uno de los destinos más visitados y preferidos por turistas extranjeros y nacionales gracias a su enorme oferta turística, sus complejos All Inclusive y su gran oferta natural y ecológica. Es una pena que éste tipo de acciones llevadas a cabo por intereses monetarios particulares esté opacando la gran belleza y florecimiento de un gran destino mexicano por excelencia.

Cabe mencionar que en 2015 la industria turística en #México rompió récord con un 9.5% de crecimiento en visitas por parte de extranjeros y 7.7% en nacionales, lo que representa una considerable derrama económica, principalmente en las ciudades más visitadas por los turistas. 

Los gobiernos en estados como Quintana Roo no puede darse el lujo de seguir incurriendo en prácticas irregulares y polémicas ambientales pues amenazan con retroceder el terreno ganado con trabajo duro y marketing estratégico para posicionarse internacionalmente. #Gobierno