Las historias que rodean el concepto de entretenimiento, a través del tiempo, han sido descritas, como pequeñas tareas para matar el aburrimiento; en esta complicada trama donde lo que se busca es engañar al hastío, los libros, películas, juegos, son algunas de los variadas prácticas que utilizamos cuando nos encontramos frente a frente con el ocio.

San Juan Bosco decía: " El ocio es un vicio que arrastra consigo a muchos otros vicios”. Esta frase encierra cierto rigor, al momento de pensar en el absoluto, pero por otra parte, el ocio no debe tomarse a la ligera. En pleno siglo de evolución tecnológica, encontramos distintas formas de distracción en cuanto a nuestra “elección”, siendo esta al final, manipulada; con esto quiero decir que la #Tecnología nos ha respaldado, en esta doble cara de la moneda.Para ilustrar esto de la mejor manera, les comparto un hecho – a falta curioso – desconcertante y hasta aterrador. Mi laptop tuvo un pequeño desperfecto, por lo que tuve que detener tanto mis actividades profesionales, como de entretenimiento; al cabo de dos horas, recurrí a las aplicaciones del móvil para contestar mails, finalizar búsquedas, terminar con mis pendientes y algunas tareas ese día. Aun así, no sentía el mas mínimo alivio por haberlas llevado a cabo de esa forma, a falta de un dispositivo mejor. En el transcurso de la tarde noche, caí en pánico total, ya que mi ocio no estaba siendo menguado, por la acostumbrada carga informática a la que muchas veces – por desgracia – estamos expuestos.

La jornada de aquel día nefasto, termino con un sentimiento extraño, no tuve una impresión positiva al terminar mi trabajo, con el estándar – en cuanto a información – al cual estoy habituada; acabe agotada por saltar de una aplicación a otra, en ”pro” de cumplir con mis virtuales espacios de esparcimiento.

La tecnología, nos ha sumido en un ciclo si fin, de congestionada información, de la cual, podemos analizar adecuadamente, al menos un 30 por ciento aproximandamente. Por lo que nuestro sedentarismo se intensifica, volviéndonos dependientes de una realidad intangible, que con un apagón masivo deja de existir.

El ilimitado universo de información, no es para recluirnos en un click tras click ; más allá del acto de observar, se sostiene el pensar. El conocimiento, por fortuna, esta instantáneamente al alcance de un simple movimiento de dedo. ¿Qué queda de nosotros entre el parpadeo constante, seducido por colores y vibrantes formas en la pantalla, y la magia que provoca nuestra inteligencia? Busquemos una constante para ser más humano, el verdadero vivir esta dispuesto en nuestras manos, no en un botón de apagado. #Facebook #Redes Sociales