Luego de retrasarse dos minutos, el papa Francisco subió al helicóptero en Campo Militar Marte para dirigirse al Centro de Estudios Superiores de Ecatepec, no sin antes ver desde las alturas las pirámides de Teotihuacán, el domingo 14 de febrero.

Mantas con frases como "Francisco, dame la bendición" se observaban en las calles de Ecatepec; muchos de los asistentes se quedaron a dormir desde un día antes en las banquetas para poder tomar misa con el sumo pontífice. Las bajas temperaturas estaban en su máxima expresión; sin embargo, no fue algo que preocupara a los fieles.

Se contó la asistencia de 300 mil fieles, algunos viajaron desde Yucatán o Monterrey, también destacó la presencia de jóvenes entusiastas quienes brincaban de la emoción, pues desde 1970 la ahora cabeza de la iglesia católica no visitaba México. Cuando lo hizo aún era obispo.

El reloj marcaba las 10:50 de la mañana cuando el papa bajó del helicóptero en un mercado de automóviles para ir al Centro de Estudios Superiores de Ecatepec, en cuanto dio los primeros pasos los gritos de los asistentes aparecieron.

La encargada de musicalizar la misa fue la Orquesta Sinfónica del Estado de México (OSEM), la cual está formada por 200 intérpretes quienes tocaron la quinta sinfonía de Tchaicovsky. Algunos de los integrantes ejecutaron para Juan Pablo II en una de sus giras a tierras tricolores.

Durante su discurso, el papa mencionó las debilidades en los hombres, tales como: el materialismo, la vanidad y el orgullo. Además mencionó que "con el diablo no se juega, porque siempre ganará".

Condenó la delincuencia, y a quienes “roban bienes que son de todos y con ellos les dan de comer a sus hijos", expresó. Lamentó que en México se tenga que dejar el país para poder soñar.

Durante la misa una imagen de la Patrona de México estuvo muy cerca de él, rodeada con flores color blanco. Al terminar su discurso afirmó que México tiene "sabor guadalupano".

Posteriormente se dirigió al Seminario Diocesano y visitó el Hospital Infantil de Enfermos con cáncer, Federico Gómez, ubicado en la colonia Doctores. Ya ahí una pequeña le cantó el Ave María entre lágrimas de los pequeños y la presencia de la primera dama, Angélica Rivera.

Cierres viales se presentaron desde Paseo de la Reforma hasta el Eje Tres Poniente, por lo que los automovilistas mostraron su descontento a través de las redes sociales.

Durante la misa que ofreció en el Estadio Morelos, el martes 16 de febrero, con la presencia de 50 mil personas, el #Papa Francisco mencionó en su discurso que "Jesús nunca invitaría a nadie a ser sicarios, porque él quiere discípulos", por lo que lamentó la violencia que se vive día a día en México.

Hoy 17 de febrero terminará su visita en nuestro país, con una misa en Ciudad Juárez y con su presencia en el Centro de Readaptación Estatal Número Tres (Cereso n.3).

La ceremonia para despedirlo se llevará a cabo en el Aeropuerto Internacional de Ciudad Juárez a las 19:00 horas, para que posteriormente tome el vuelo a Roma.

No hay fecha para su próxima visita a México.