Hace algunos días se publicó la noticia en el sentido de que las clases de historia serán eliminadas en los programas de educación en México, argumentando el secretario que los jóvenes deben ver hacia adelante haciendo de lado lo pasado. Dicho pensamiento me parece aberrante y derrotista.

En mi opinión, las etapas más importantes en la vida escolar son la primaria y la secundaria. En dichos periodos es cuando el ser humano está más abierto y capaz para digerir lo que se le enseña. Lo hará bien, dependiendo de la calidad y el empuje de sus maestros. Si por el contrario la enseñanza recibida resulta pobre como es el caso en buena parte de nuestra nación, la persona adolecerá de las motivaciones necesarias para seguir adelante y de ahí el camino a nivel nacional a cada vez más mediocridad.

La ciencia de la historia permite conocer aquello que en el pasado estuvo bien y debe ser tomado en cuenta a efecto de consolidarlo. Igual nos permite tomar conciencia de aquellos momentos en la vida de nuestro país y el mundo en los cuales por actuar mal, eso nos invita a corregir y a enderezar el rumbo.

Un país sin antecedentes históricos a los cuales acudir, sería como una isla en medio del océano en la cual el habitante carece entre otras cosas del sentido de humanismo.

#México nunca, nunca, ha contado con una plataforma en la que descanse una educación de calidad masiva. Por el contrario, la estructura de enseñanza en un altísimo porcentaje descansa en maestros víctimas de una pésima formación. De ahí entonces pensar que ante dicha realidad, las autoridades indicadas prefieren resignarse y hacer que a la sociedad se le ampute un miembro indispensable en su estructura que coadyuve a enseñar el origen del transito en el cual nos encontramos.

El porcentaje de alumnos que forman parte de una clase media y alta es infinitamente pequeño en comparación con las clases bajas que acuden a escuelas en las cuales muchas veces los alumnos saben más que los maestros. No puedo imaginar que sería de un México al que se le marginó del conocimiento de la historia y que además en razón de sus sistemas mediocres y manipuladores, le cierran la cortina a los educandos ávidos e ilusionados por conocer la historia verdadera en torno a nuestro devenir.

Lo peor de todo está en el hecho de que dicha iniciativa ya está en manos del congreso, o sea, a punto de ser aplaudida por diputados y senadores, muchos de ellos ignorantes y faltos de conciencia de nacionalidad.

Desafortunadamente contamos con un presidente que es mal ejemplo a seguir si tomamos en cuenta su pobre formación académica. Yo me pregunto ¿Y qué será de nuestra nación si además de vivir la tragedia de un presidente mediocre y superficial, seguimos sumisos a secretarios de educación o líderes sindicales del tipo Elba Esther Gordillo, Emilio Chaufet, Josefina Vazquez Mota, ahora el recién estrenado y más a quienes solo les falta rebuznar…?

¿Y qué de tantos docentes especializados en la materia de historia? ¿Pasarán a pasar a la filas de los profesores taxistas…?

Y si se trata de acabar con la historia, que el gobierno aproveche la oportunidad para derrumbar estatuas y borrar los nombres para ubicar una calle, de tantos granujas a quienes exhibe como héroes.

Espero que lo anterior cause preocupación e indignación y que todos aquellos que tienen acceso a internet demanden más respeto por el país y sus alumnos.

@ap_penalosa