El #Papa Francisco ha obtenido  singular revuelo desde su nombramiento, por ser el primer Papa Latinoamericano, además de ejercer su particular punto de vista a temas políticos internacionales, hasta las noticias del momento. 

La visita del Papa a México, no causa la conmoción esperada por los medios, como lo fue anteriormente las numerosas visitas de Juan Pablo II. El Papa Francisco a pesar de ser un Papa elegido en este continente; no hay de parte de los fieles una ilación religiosa, esta se ha ido perdiendo con el paso de los años, entre la evolución de la información instantánea y la idiosincrasia de no creer en todo lo que se ve o se dice. 

Este evento más parecería un espectáculo para los fans del culto religioso, que para los propios católicos; ya que son pocos los que visitan las iglesias los días domingos. La antesala a esta celebración de lo medieval, puesta en manteles blancos para el principal dirigente del #Vaticano, me pone a reflexionar, donde está la humildad y el ejemplo. Todo es un show político para presumir las mejores galas, y que tantos billetes se tengan en las carteras de estos personajes del mundo político y social. 

El  contacto del pueblo con el representante de dicha divinidad se ha perdido; solo algunos Papas se han puesto la túnica de la generosidad, humildad y a su vez, han seguido la estrecha senda de Jesucristo, cabe mencionar, que algunos,  por defender estos preceptos, se les ha ido la vida en ello. 

 Yo quisiera lanzar esta pregunta al aire ¿si Dios es omnipresente, porque revestirlo en una sola persona? ¿Por qué no ejemplificarlo en cada uno de nosotros, sin palabrerías de más y aun más importante,  sin glorificar precisamente a una persona que no sabe de nuestro continuo sufrir o vivir?  "Nadie experimenta en cabeza ajena". 

En esta visita que se mantenga contacto con el hombre, no con la fantasía edificada por nuestra visión religiosa. El Papa Francisco, también es humano, y debemos comprender que muchas veces nuestros anhelos más grandes – por darles a las personas un poco de fe – no  están en conflicto con Dios, sino con los hombres