Ejemplo de lo anterior es Francisco Martín Moreno. Como escritor lo considero excelente, pero con su pluma causa desastres cuando hace de los personajes trascendentes en nuestro devenir fantasías que no concuerdan con la verdad.

Recuerdo una serie de obras que le han editado bautizada como “Relatos Carnales”. Deforma las características de muchas personas que hacen al lector creer que las mismas fueron como él pretende exhibirlas, tales como Maximiliano, su esposa Carlota, Morelos, Sor Juana Inés de la Cruz, Benito Juárez, etc.

Pinta a Maximiliano como un homosexual que tenía como pareja a un miembro de sus ayudantes. Igual en el caso de Carlota trata de hacer creer que su salida de #México no fue con el afán de defender el imperio de su esposo, sino para ocultar un embarazo derivado de su relación con otro miembro de la guardia imperial.

En el caso de Morelos centra su atención en sus afanes como dador de hijos según fueran sus amantes, al punto de pretender escenificarlo más como un caballo garañón que como revolucionario.

En relación al personaje Sor Juana Inés de la Cruz, la expone como una lesbiana que había sostenido sus amoríos desde el interior de su celda con la que fuera en su momento su defensora y protectora, la esposa de quien fungía como virrey. Y respecto a Carlos de Siguenza y Góngora quien fuera su mejor amigo y también protector no hace mayor alusión.

En torno a Juárez pretende hacer entrever que el mismo fue envenenado por Lerdo de Tejada luego de hacerle beber el contenido de una yerba llamada veintiunilla. Acudiendo a wikipedia esto fue lo que encontré: “La fama de "La Carambada" (mujer) trascendió por su agilidad para el manejo de la pistola, el machete e incluso para cabalgar. Sin embargo, se dice que tuvo contacto con una yerbera que le enseñó los efectos de la veintiunilla, una yerba cuyos efectos son la muerte de la persona que la toma justo 21 días después de ingerirla”. Deja así traslucir e invitar a imaginar que su muerte no se debió a un infarto.

Y así como estos ejemplos podría mencionar más.

Tonto sería de mi parte decir que yo esté en contra de las novelas. Al contrario, me deleitan y trato de sacar provecho de ellas. Solo que en materia histórica, el morbo y la invención hacen que en el transcurso del tiempo los interesados en la misma estén expuestos a la trampa de la mentira y con eso la confusión.

Por lo anterior y dando seguimiento a lo que escribí en mi anterior artículo en relación a la industria editorial, debo de insistir en que la misma debe ser más responsable. Si además de una historia oficial de México rica en mentiras y demagogias agregamos la avidez de dicha industria por solo ganar dinero a partir entre otras cosas del morbo y la falsedad, flaco favor le hace a los lectores que requieren saber cómo fue nuestro pasado para tomar conciencia y entonces sí de ser necesario enderezar el rumbo.

En mi concepto novelas tantas que hemos tenido la oportunidad de leer nos hacen ver que el mundo de la literatura es uno, muy diferente al de la historia.

@ap_penalosa