Muy pocas personas saben que el primer domingo de marzo se debe de celebrar el día nacional de la #Familia.

Esta fecha la instauró el ex–presidente Vicente Fox en el año 2005 -dentro del grupo de las pocas cosas buenas que realizó- con el objetivo de fomentar los valores y la unión familiar.

Cabe mencionar que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tiene instituido el día internacional de la familia el día 15 de mayo.

Sin embargo son muy pocas las personas que conocen que existe esta celebración, ya que no ha sido publicitado por los medios de comunicación, quienes son los que apoyan festividades como el día de la madre, del padre, y San Valentín con fines mercadológicos.

Es por demás importante que no solo este primer domingo de marzo de cada año, nos acordemos de la familia.

Desde niños nos enseñaron tanto en la escuela como nuestros padres, el valor incondicional de la familia, ya que solo en ella podemos encontrar el apoyo y fortaleza necesarios en situaciones adversas.

El cariño de los padres, el apoyo de los hermanos, el amor de la pareja y la comprensión de los hijos, son los cimientos que hacen que una persona pueda ser feliz aún cuando los embates de la vida nos pone pruebas difíciles de superar.

El día de la Familia debe de ser festejado todos los días y no solo el primer domingo de marzo.

La familia es la única que está con nosotros de manera desinteresada e incondicional.

Para quienes tienen una familia ¡Cuídenla!, el tiempo de la vida es muy corto como para dejar que el amor y cariño de los parientes cercanos, se diluya como agua. 

Desafortunadamente hay familias que se han desintegrado por peleas económicas, celos, infidelidades u otras circunstancias, sin embargo aún y cuando se destruyan, siempre quedarán los buenos recuerdos que permiten en un momento dado, perdonar y regresar. 

Hay familias incompletas sin padre o madre, ya sea por fallecimiento, abandono o divorcio, sin embargo la verdadera familia se compone de todos los seres que juntos, conviven para tener una vida plena llena de satisfacciones.

En ocasiones también se vive con amigos con quienes se crea un vínculo tan fuerte y poderoso, que sin ser de la misma sangre los consideramos nuestros hermanos como si fueran nuestra propia familia.

Lo importantes es tratar de mantener a la familia que tengamos, siempre unida y cerca de nosotros, sin peleas ni envidias.

Estemos cerca de nuestros seres queridos, busquemos reunirnos, comer juntos, pasear, divertirnos y apoyarnos, para que cuando uno ya no esté físicamente en ella, se pueda ir al descanso eterno con una sonrisa en el rostro y una foto familiar en el corazón. #Matrimonio #Derechos Humanos