¿Conocemos a Donald Trump? En México -hablando del grueso de la población- poco o nada sabíamos del singular empresario de ascendencia germana -por cierto muy diluida- hoy metido a la política, hasta que el año pasado hiciera público anuncio de su intención de postularse como aspirante republicano para la candidatura a la Presidencia de su País.

No se puede negar, El empresario estadounidense de bienes raíces, tiene un estilo político para muchos, chocante. El origen de este controvertido personaje proviene de su imperio familiar, que comenzó su auge en los negocios vinícolas, para después encumbrarse en los bienes raíces (Condominios, Hoteles y Casas de Juego).

En política ha intervenido más bien como auspiciador de otros, con excepción de su postulación con el Partido de la Reforma en el año 2000, ganando las primarias en California sin más participación formal. Entre los más notables auspiciados: Ronald Reagan, quien igual saltó a la palestra sin ser precisamente un político profesional, ni tampoco muy ortodoxo. Y más reciente con Mitt Romney. (Partido de la Reforma) (Massachusetts, Mitt Romney).

A Mr. Trump, se le califica como "conservador", en el contexto político norteamericano. De ahí su inclinación con los republicanos, siempre opuestos a giros dramáticos o de fondo en política migratoria, entre otros temas álgidos como el mediacare, de Obama. Lo que en palabras llanas significa que quieren hacer prevalecer ciertos valores, tradiciones, religión y nacionalismo. 

Recordemos que las campañas de Reagan se centraron en una lucha sorda y hasta inducida en contra de todo lo que "oliera" a comunismo, sin estar exentas de cierto grado de Xenofobia y contradicciones democráticas. Pero de éxito electoral para la visión popular del norteamericano promedio, sin dejar de lado el "negocio de la guerra".

Ésa debe ser la "lupa" con la que se analice al aspirante Trump: El rancio conservadurismo al estilo estadounidense, que está "ciego" ante las problemáticas fuera de su propio ámbito. Y que el "muro de la tortilla" al final no afectaría sustancialmente las relaciones económicas, sobre todo, por más "ruido" que hagan acá algunos políticos, pues es obvio se dejarían los accesos pertinentes.

¿Peligro para México? Es muy apresurado calificar a Mr. Trump de ser un peligro para México. Falta, por más que se acerque a la nominación definitiva como candidato, que la obtenga. En política hoy hay alguna certeza y mañana, puede cambiar todo. Además, está el gran desafío que significará obtener la Presidencia de los EUA, tanto para Donald Trump, o cualquier otro. Igual resulta cierto, sin ser adivino o experto: Qué el Pueblo norteamericano, como otros, está insatisfecho, enfadado porque sus políticos no les cumplen. Ahí radica una oportunidad para el aludido Trump, saber abrir esa puerta y por lo pronto -sinceramente o no- supo tocar con el "santo y seña": Las tasas impositivas y su reducción, como parte también de la política migratoria qué más allá de una "Xenofobia y/o el sentimentalismo latino", es una realidad que pega hondo para el gobierno de México, pues es verdad que aquí está la raíz del problema migratorio: Falta de oportunidades laborales, pésimos salarios, poco o nulo poder de adquisición y un largo etcétera. Continuará. #Racismo #Inmigración #Barack Obama