Cuando vivimos experiencias desagradables o intensas es fácil quedarnos anclados en ellas, en su dolor o en su belleza y su añoranza. Sin embargo, esto nos aleja del presente y nos impide vivir felizmente el momento.

El pasado también nos sirve en demasiadas ocasiones de excusa para no actuar,pensamos que “si antes no salió bien, ahora tampoco saldrá bien, por lo que no merece la pena molestarse”.

Lo cierto es que el miedo a volver a equivocarnos o a enfrentarnos a lo desconocido, nos asusta e incluso nos aterra. Lo cierto es que está en nuestras manos el cambiar nuestro rumbo, podemos cambiar nuestra realidad con independencia de cómo haya sido nuestro pasado, podemos crear nuestra verdad a cada paso, con cada decisión que tomemos, pero para ello hay que estar dispuesto a hacer cambios, algunos más difíciles que otros.

Si eres de esos valientes que están dispuestos a dejar de vivir en el pasado y enfrentarse a sus miedos, toma nota de los pasos que deberás realizar:

  • Acepta que tú eliges tu realidad y que sólo tú eres quien puede decidir morir anclado en el pasado o comenzar a respirar en esta nueva vida que tienes por delante.

Esto no quiere decir que lo tengas que hacer solo, puedes pedir ayuda si lo ves necesario. Consultar con un profesional de la #Psicología puede ser una muy buena idea si te sientes débil para asumir cambios.

  • Toma lo bueno de tu pasado, aprende del mismo y déjalo atrás. Por mucha vueltas que le des, el pasado no puede cambiarse, y pensar en ello sólo consume tiempo de tu presente, no lo malgaste pensando en aquello que fue o pudo haber sido, en lugar de eso, sácale el mejor provecho posible, úsalo para aprender y déjalo ir, todo tiene su tiempo y su momento.
  • Trabaja el perdón. Si tu pasado te atormenta porque heriste a alguien, pide perdón de forma sincera, no importa si la otra persona ya no puede recibir tu mensaje quizás porque falleció o porque no quiere saber nada de ti, escribir en una carta tu más sincero pesar te ayudará a dejar atrás el pasado.

No olvides que hay alguien muy importante a quien debes también pedir perdón: a ti mismo. Perdón por no haber actuado de forma correcta, perdón por no haber encontrado el mejor camino, por haberte aferrado al dolor o al pasado, perdón por… Aunque no sepas cuál es, siempre existe un motivo por el que se actúa de una forma determinada, elegimos lo que consideramos la mejor elección en cada momento, pero aprendemos precisamente así, por ensayo y error, por lo que no te castigues por no acertar siempre.

  • Aprende a conocerte. Todas las experiencias dejan huella, pero no siempre somos consciente de ello. Ahora que has decido aprender de las tuyas, actualiza la información que tienes de ti mismo, ¿qué te gusta y qué te desagrada?, ¿cuáles son tus principales valores?, ¿de qué recursos dispones?...
  • Márcate nuevos objetivos. Si estás decidido a dar el paso y dejar atrás tu pasado, necesitarás nuevos retos. Trata de aclarar el máximo posible cuáles serán tus nuevas metas y escríbelas en un papel a modo de contrato contigo mismo.

Igual que si quieres tener un hermoso jardín deberás plantar árboles y flores, si quieres tener una vida más satisfactoria deberás saber qué quieres cultivar, cuáles serán los frutos u objetivos que esperas cosechar. No olvides felicitarte por los pequeños logros que vayas obteniendo.

  • Ponte en marcha hoy mismo. Cuando estamos dispuestos a asumir cambios, no debemos demorarlos en el tiempo pues si procrastinamos terminarán por no realizarse nunca. En lugar de eso, comienza hoy mismo a aceptar pequeños retos, no importa si todavía no es el momento ideal para emprenderlos, es mejor comenzar a andar que quedarse estancado, de este modo tu engranaje interno se verá obligado a volver a poner en marcha tu maquinaria y le será más fácil reaccionar ante tu realidad.

Como te decía al principio, no es necesario hacerlo solo, apóyate en amigos y familiares, y recuerda que si necesitas un poco de ayuda extra contacta con un profesional de la psicología. #El malestar que ocasionan las Enfermedades #Salud