Por Mitzi Vera

Twitter: @mitzmariann

Durante las últimas semanas vía redes sociales han denunciado diferentes casos de acoso en el transporte público, sobre todo en el Metro; sin embargo, existe la otra cara de la moneda: personas que disfrutan del contacto sexual en la caja naranja.

Todo comienza a través de grupos en Facebook (la mayoría de ellos son privados) bajo el nombre de 'Arrimones en el Metro'. Los usuarios postean sus rutas y agendan citas, indican cómo irán vestidos ese día, en qué estación subirán y la hora exacta de su recorrido .

Mensajes como el siguiente son los que se pueden leer en los grupos y fanpages de esta modalidad: 

"Hola buenas noches estoy buscando alguna mujer para darnos unos ricos arrimones. Uso la línea tres, por lo regular casi todos los días de entre las 9 de la mañana a las 12:30 de la tarde. Voy de Viveros a Niños Héroes; interesadas manden inbox".

También se pueden leer experiencias de los usuarios; para muchas personas estos encuentros resultan placenteros, al grado que hay un página web en la que platican sobre sus citas, esta lleva el nombre de 'Arrimetro'.

"Soy una joven de 25 años, tuve un encuentro con un señor de 60 años. Se puso atrás de mí cuando íbamos en la línea uno del Metro; sentí algo duro así que empecé a mover mi cadera, me pidió que me bajara con él pero hice como que no escuché. Desde entonces soy muy flexible con los hombres", se lee en la página.

El nombre científico

A la práctica se le llama froteurismo por la palabra frotter (rozar), la cual viene del francés; con base en medios sobre sexología, quienes la llevan a cabo son personas tímidas e introvertidas y normalmente les cuesta trabajo conquistar a una persona para tener sexo.

Si bien no se llega al acto sexual en este tipo de encuentros, según los expertos, al finalizar el recorrido erótico los hombres recurren a la masturbación. En ocasiones sí alcanzan el orgasmo con los roces.

¿Quiénes lo practican?

En cuanto a las edades, según los sexólogos, los veinteañeros son quienes se mantienen activos en el froteurismo; sin embargo, a través de los grupos de Facebook hay anécdotas de chicos con mujeres de treinta o cuarenta años.

Algunos de los usuarios son casados, no precisamente se trata de personas solteras; por lo general se citan a horas en las que el Metro va muy lleno, aunque ya siempre está al tope se ven por la tarde noche.

Cuando afectan a terceros

Es evidente que no está regulada esta práctica, aunque hay vagones exclusivos para el sexo femenino. Lo delicado es que en las comunidades de Facebook circulan fotografías de señoritas, las cuales según se observa, fueron tomadas sin su permiso mientras estaban distraídas. Las imágenes son de traseros, escotes o pechos; la práctica es considerada como acoso sexual, según el Instituto Nacional de las Mujeres de la Ciudad de México (Inmujeres).

El acoso sexual en el Metro es uno de los más denunciados, de acuerdo con la Procuraduría General de la República (PGR). Anualmente reciben 300 quejas por este delito. #México