Hace pocas semana el Presidente de la República Mexicana, Enrique Peña Nieto ordenó a las cámaras de Senadores y Diputados, un ordenamiento por el que se aprueban los matrimonios entre personas del mismo sexo, a lo cual en la entidad mexicana, parecía mostrar total apertura, incluso, se realizaron foros en la Universidad Autónoma del Estado de Mexico (UAEMéx), coadyuvando con el Poder Legislativo local, dichos foros congregaron a las autoridades universitarias, representadas por su rector, Jorge Olvera García y el Presidente de la Junta Legislativa, el Diputado Juvenal Cruz Roa Sánchez, ambos, acordaron dejara atrás todo forma de discriminación ejercida sobre las personas homosexuales.

Se llevaron a cabo dos foros en el territorio mexicano, la Ley que aprobaría los matrimonios de personas homosexuales parecía muy cercana, pero, cierto día después de celebrados los foros, surgieron las manifestaciones de personas religiosas, alegando que el #Matrimonio es un sacramento; puesto que, el designio de Dios, es unir a un hombre y una mujer para la procreación de hijos y por tanto la conservación de la familia como ente primordial catalizador de valores, manifestaron un centenar frente a la Cámara de Diputados local.

Para las personas homosexuales esto representó la humillación de los foros celebrados, a los que calificó como pérdida de tiempo, se ridiculizó a una Universidad Pública, una de las más importantes del país y por supuesto, los Diputados mostraron que puede más la iglesia como ente evaluador que la misma Ley. 

El mismo día de las manifestaciones realizadas por los creyentes extremistas, los homosexuales también salieron a las calles y calificaron al gobierno como sometido y esclavo del Santo oficio, uno de sus lideres cuyo nombre no mencionaré para su prtección, al entrevistarlo, califico a los Diputados como funcionarios sometidos al poder no de Dios, sino, de la Iglesia como ente superior a ellos.

Mientras los Diputados de la LIX Legislatura del Estado de México, sometieron el mandato del gobierno federal y estatal a consideración, quedó más que claro que efectivamente el poder de la iglesia es hoy por hoy una realidad, la división de iglesia y gobierno que decreto aquel falso héroe presa del Austriaco invasor, no es hasta el día de hoy una realidad concreta, está por demás mencionar que está Ley como muchas otras reformas que son vanguardia, no llegaran a un Estado de México que cada vez más deja ver la desigualdad de derechos y la discriminación siguen latentes en la tierra donde nadie sabe nada y donde tampoco nadie hace nada.  #Legalización #Derechos Humanos