Hay algo que me llama muchísimo la atención desde que sucedió el atentado en Orlando, la minoría afectada son los gays, entonces de quien se ven más comentarios son de los miembros de la comunidad gay.

Es realmente triste que vivamos en un mundo en el que para que una injusticia te duela te tienes que sentir conectado a ella de alguna manera, ya sea porque tú lo vives en carne propia, por que alguien en circunstancias similares a las tuyas lo vive, o por que alguien cercano a ti lo vive aunque no compartan las mismas circunstancias.

¿Por qué sólo podemos ser empáticos ante aquello que de alguna manera forma parte de nuestro entorno y de nuestra realidad cercana?, y digo cercana porque las injusticias que son tan lejanas o tan cotidianas que no alcanzamos a ver también son también son parte de nuestra realidad y nos afectan aunque no nos demos cuenta.

Yo soy una persona que vive una discapacidad y no por eso me ven alzando la voz a cada rato por esa causa, y miren que me encuentro con cosas que acentúan la des igualdad hacia las personas con discapacidad todos los días, al contrario, la discapacidad es el tema del que menos hablo, por que creo que hay cosas que deben demostrarse más que hablarse y mi vida es un fiel testimonio de que la discapacidad te hace diferente pero no tiene por qué implicar vivir, sentir, o ejercer tus derechos y tu dignidad de manera diferente, y lo mismo pasa al ser gay, o al ser afro descendiente, o al ser judío, católico, cristiano, budista, agnóstico o ateo.

¿Qué pasaría si en lugar de convertirlo en un tema gay nos preocupáramos más por el simple hecho de que un espacio público fue atacado sólo por reunir a gente que piensa siente y vive diferente a la mayoría?   

¿Por qué no preocuparnos más por el hecho de que perdieron la vida 53 seres humanos que por el hecho de que tenía una preferencia sexual en particular?

¿Por qué sólo nos mueve una injusticia cuando se vuelve viral en las redes?.

¡Preocupémonos menos por ser diferentes y más por ser seres humanos! #Internet #Redes Sociales #Derechos Humanos