Esta es la primera vez que vamos tan lejos en nuestra investigación arriesgándonos un poquito lejos del establishment. Visitamos Chiapas por todas las malas voces que se valen históricamente de este pueblo para engañarnos y bloquear la verdad en cuanto a la riqueza de la entidad.

Ni siquiera porque el gobernador es famoso y se habilita de las redes sociales para decir lo mismo que decía Díaz Ordaz en el 68, nos disuade de la idea falsa de las noticias acerca de la importancia en la disidencia de algunos mal dichos maestros.

Siendonos temporada in crescendo, Chiapas ofrece muchos días en #Turismo de aventura y no solamente la historia de sus protestas es interesante; pues las leyes vienen desde arriba. No es nueva la imposición pues estamos obligatoriamente conminados a competir con otras naciones dominantes.

El aeropuerto Chiapaneco no hace muchos vuelos sino a la Ciudad de #México, si bien entramos por Cancún. Se llama Albino Corzo y se encuentra estratégicamente a 300 pesos de distancia de las dos o tres ciudades principales. 

Se nos aclaró posteriormente que estas dos urbes compiten con ciudades menos difundidas como Tapachula y Comitán donde el foco de atención está en el comercio con los guatemaltecos cuya moneda por cierto nos dobla el valor dos a uno.

Caminamos con la misión moral de informarles acerca de un movimiento popular que se confunde con un ritual político. Matizando los comentarios de Barack Obama sobre el populismo ante sus colegas Enrique Peña Nieto y Justin Pierre James Trudeau  quisiéramos plantear otros nombres para denominar los conflictos que ha causado la aplicación de la Reforma Educativa que el presidente de Estados Unidos no tiene que atender.

Paseamos cámara en mano retratando este segmento de la sociedad quienes practican un drama hostil y convierte las calles principales del centro cívico en campamento. Se entiende que ahí viven cientos de familias durante un tiempo indeterminado por encima de los usos y costumbres y el respeto  en cuanto al bienestar de los vecinos.

Una señora joven y varios tipos me asaltan advirtiendo que no puedo seguir con mi registro. Muchas palabras no ayudan a que explique el valor de mi trabajo e inmediatamente se hace sentir un enojo salvaje por parte de muchas caras.

Caminando por la zona de asentamiento no vemos libros, revistas o actividades de tipo cultural; de hecho el montaje no beneficia el sentido urbano de la limpieza y el orden. En cambio estas personas que no se identifican obligatoriamente nos mandan a buscar a otros.

El diálogo dura poco porque uno no ha ido a las montañas a ver a la gente que no tiene un plato de comida. En contraste se notan distintos grupos que podrían ser indígenas o hablan otras lenguas asidos a vender sus artesanías y haciendo comercio estable del ecoturismo

Uno no ha visto esta pobreza extrema y varias veces nos ofenden porque para muchos uno debe ser de otro tono para comprender. Esta agrupación concluye que me vaya y me amenazan atenerme a las consecuencias si tomo más fotos.

Cuando llegamos a la parte del internet se ofenden primero porque dicen que los trato de ignorantes, pero no dan la imagen de ser maestros, y en cambio nos desprecian porque alegan que uno es otro tipo de maestro que no pertenece a ningún sindicato.

Con una actitud así es lógico comprender que no habrá ningún arreglo. Uno piensa profundamente, pero es improbable que se quieran hacer la prueba. El resto de la ciudadanía es pacífica y todos nos damos cuenta que alguien no hizo su tarea.

Temblando del terror salgo y me animo a seguir retratando ahora el Monumento del Bicentenario y el Parque de la Marimba. No supe entonces que estaba en el lugar equivocado. Hay una casa fantástica que sirve de museo absolutamente vacío.

El Gobierno en Chiapas debe decidir como disolver muchas injusticias en un lado y otro de la balanza, mientras tanto tiramos al traste el futuro de incontables niños quienes se beneficiarían mas si el profesor le dedica mas tiempo al estudio y hacer Tesis. #Derechos Humanos