Por desgracia todos somos parte de un enorme diagrama político. En alguna de las continuas y extensas ramificaciones que se multiplican, algunos de nosotros moriremos en el proceso, al observar cómo esta plantilla de estúpida explicación sobre guerras, armamento, culpas absurdas  de un rostro – a modo de post it –  que parece árabe – podría ser mexicano, latino e incluso hindú – pero que importa, mientras la soberanía baila desnuda, sin remordimiento,  en un campo de golf, reflejada en un costoso vaso de scotch y ver cómo se evapora entre el apestoso humo de la corrupción. 

Sé que aún no es septiembre ¿Como mexicanos importa la fecha de nuestra independencia? Podrías decir que no, que sí,  que te vale o cosas similares. Esta fecha gringa no tiene que ver con enfocar la atención de nuestra humanidad en el vecino de junto; ya que de alguna forma, todos estamos involucrados en una guerra, sea esta silenciosa o encarnizada sonoramente en países lejanos, donde el hambre explota en la barriga, generando la muerte al poco tiempo – los efectos sacuden, matan lentamente – y el llanto se torna como pantomima de comic, versificada en un fin de semana de palomitas y reflectores de Hollywood – que nos ciegan a los sucesos que saltan de la pantalla de la realidad.

Solo la masacre europea, tiene el enfoque de cámara en los noticieros, nadie quiere saber de los otros, aquellos con los cuales tenemos muchas similitudes, suspiran hondo por un mañana incierto, lloran – les consume el fantasma de la aflicción, igual que a ti y a mí, en una noche de esas, en las que las cuestiones no dan tregua ¿Quién será el próximo que se entretenga en nuestro dolor, en la angustia, y lo que es peor en nuestro miedo? –. El miedo calcina todo, hasta las conciencias.

Septiembre, mes de la patria. Si queda alguna parte de la patria sin mancillar, seguro es dentro de cada mexicano, que se enorgullezca por sentir el dolor de su tierra, de lo que pasa en cada ciudad de este país, y que se conduela, del sufrimiento de otro ser humano, aunque  este sea de distinta patria.

 Todavía no es septiembre; no es un rezago de una canción de Green Day, no se trata de  despertar cuando alguien tome el control de jerarquizar nuestro miedo, para cuando eso ocurra, ya no será tarde, será de noche, una larga y quejosa oscuridad, que podría  (y tal vez no) quedarse con nosotros. #México #Revolucion, #Septiembre2016,