Hace unos días fue la marcha en tu honor, y regresé con la inspiración que me faltaba para escribir esto que desde hace ya más de un mes quería dedicarte. Podría haberlo dejado en privado, como las otras cartas que te he hecho, pero ésta es importante. Tu hermana dijo que compartiéramos lo bonito y tiene razón. Porque hay más de ti que sólo ser “el chico atropellado de la marcha gay”.

No se por donde empezar. Quizás debería contar como me haces falta todos los días. Y no es exageración. Él me arrebato una de las piezas más importantes de mi vida. Porque tú eres una persona tan especial, tan mágica. Yo te amo muchísimo y espero que lo sepas.

Él se llevó a la persona que intento estar en el hospital para verme dar a luz, aunque era imposible ("El Hospital de la Mujer es el infierno" me dijiste). Al que, cuándo empecé una “relación” no muy apropiada, lo primero que me dijo fue: “no te juzgó, sólo cuídate”. Me quitó los mensajes a las tres de la mañana diciéndome que te gustaban las galletas (¿te acuerdas de nuestras galletas de la amistad?) y que me querías. Se llevó el bebé robot que nunca adoptamos, nuestros planes tan ridículos de irnos a Corea del Sur (¡que pena!) que después maduraron (afortunadamente) en trabajar juntos, la novena sinfonía de Beethoven y, por supuesto, los tacos del miércoles que nunca llegó.

Mi hija perdió un tío que la cuidó desde que era un embrión. Un tío que casi muere de un infarto cuando la saque a la calle por no más de 15 segundos el día que fue a conocerla. Que le leía a Camus, porque era "importante para su educación”. Perdió el cariño de una persona que sin ser su familiar consanguíneo la quiso como tal.

Y si yo perdí todo eso, si yo me siento devastada por tu perdida…¿tu mami? ¿tu hermana?. Espero que esté mocoso irresponsable no salga impune. Espero que esto llegué a quien no te conozca, qué sepan del ser humano que hay detrás de este movimiento, y nos apoyen a buscar justicia, más allá de la las circunstancias, de tu preferencia sexual. Y ya no sólo por ti, sino también, por las personas antes de ti que se han quedado en estadística, porque tú eres más que un nuevo delito para archivar, eres más que un número de expediente. Y mereces más que esto.

Estoy feliz de haberte podido agradecer y decirte que te amaba ese día, de haberte visto antes de esto y pasar mis últimos momentos contigo cómo sólo podía ser, divirtiéndonos. Gracias y hasta siempre. #quepasoconrojo