Con motivo de las marchas que se llevaron a cabo en toda la República Mexicana el pasado sábado, con la intención de defender a “la #Familia natural o tradicional” como lo ha definido Hugo Valdemar Romero, Director General de la Oficina de Comunicación Social del Arzobispado de México, han surgido un gran número de comentarios a favor y en contra sobre este movimiento.

Si bien es cierto y siempre nos han enseñado que La Familia es la base de la sociedad, sería conveniente definir específicamente su concepto.

La Real Academia de la Lengua Española, define el término Familia como: “el grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas”.

En ningún momento se dice, aclara o especifica, que una familia debe de estar conformada por papá, mamá e hijos, lo cual sin lugar a dudas es la estructura idonea pero, ¿Qué pasa si no existen estos personajes? ¿Acaso no son familia? ¡Por supuesto que sí!

Existen muchos hogares que se conforman de la manera tradicional, más sin embargo y en ocasiones son tantos los problemas internos de infidelidad, alcoholismo, drogadicción, agresión física y sicológica, que más que ser una situación envidiable es una pesadilla para todos sus miembros.

La familia puede estar compuesta de este modo clásico, o bien pueden ser personas solas junto con sus hijos, pareja de homosexuales y lesbianas o hermanos solos viviendo juntos, lo importante de todas las relaciones para que funcionen como tal es que haya armonía, amor, calor de hogar y apoyo mutuo en todos sus miembros.

Existen muchas personas hombres y mujeres solteros(as), divorciados(as) o viudos(as) que junto con sus hijos, viven en familia rodeados de cariño y respeto, que en ningún momento requieren de la presencia de un hombre o de una mujer para ser felices y sentirse “completos”.

La familia es una institución que debe de ser considera como factor fundamental para el crecimiento de la sociedad.

De ella deben de surgir los líderes del mañana, que hayan recibido en el hogar la educación civil suficiente para generar ciudadanos de bien, que ofrezcan lo mejor de sí mismos a la sociedad, que respeten las diferentes formas de expresión de la comunidad y que aporten sus mejores cualidades para su propio crecimiento personal y profesional ayudando al desarrollo y crecimiento de la sociedad.

No importa como esté conformada, lo verdaderamente importante es que no haya pleitos por dinero, envidias, celos y otros tantos males mentales que afectan a sus relaciones personales.

Estas marchas quieren evitar las uniones legales de homosexuales y lesbianas. ¿Acaso estas personas no tienen el mismo derecho a vivir en una unión legal aceptada por las leyes mexicanas? ¿Sus preferencias sexuales los hacen diferentes a los heterosexuales?.

Desafortunadamente seguimos viviendo en una sociedad que todo lo critica y defiende lo indefendible.

¿Cuantos matrimonios no hemos visto en donde existe una doble moral de sus miembros?

El tener papá y mamá juntos en el mismo techo, no es sinónimo de paz, tranquilidad y seguridad.

Quienes tengan una relación estable, basada en el amor, confianza, comunicación, respeto a las decisiones de sus hijos y apoyo mutuo para salir adelante, tienen una familia y como dice la canción “que la cuide, que la cuide” #Derechos Humanos