La institución familiar que se presenta ante la sociedad, en ocasiones suele ser un espejo que no refleje la verdad de su interior.

¿Porqué se insiste en la sociedad mexicana de mostrar una doble cara ante la sociedad?

Existen familias compuestas del modo tradicional por papá, mamá e hijos que ante la sociedad son un grupo respetable, católico, creyente y “bien formado”, pero detrás de ese hogar cuando las puertas se cierran, existen un gran número de situaciones que más que respetar, espantan.

Podemos ver un hogar tradicional, clásico y tranquilo pero en su interior pueden existir problemas de agresividad física y sicológica, violación sexual, celos, intrigas, infidelidades, homosexualismo, alcoholismo y drogadicción.

Existen padres de #Familia que en las noches de fin de semana se disfrazan y se convierten en “ellas”, saliendo del closet para llenar ese vacío que le deja el tener que aparentar una familia estable y feliz.

Hay personas que aprovechan la ausencia de la pareja, para tener un amorío extramarital.

Existen golpes, patadas, cinturonazos, cachetadas y demás formas de agresión física para “educar” o hacer imponer su ley.

¿Acaso eso es familia? ¿Eso es lo que se pretende defender? ¿Porqué no se actúa conforme a lo que se profesa? #Derechos Humanos