Es una pena que como país y como ciudadanos, no estemos acostumbrados a felicitar y sentirnos orgullosos por los triunfos de compatriotas que salen al extranjero a competir y triunfar por #México.

Existen muchos ejemplos de deportistas, estudiantes, científicos y músicos entre muchas actividades, que se preparan eficientemente en sus respectivas disciplinas sin solicitar nada a cambio.

Niños y jóvenes que desde su corta edad demuestran ser personas con un intelecto mayor al común en competencias de ciencias, matemáticas, biología y muchas otras materias que por lo general, suelen ser difíciles para la mayoría de los ciudadanos.

En el caso de los competidores que participaron en los juegos Paralímpicos de Río de Janeiro que acaban de concluir, la delegación mexicana demostró tener mucha mayor capacidad que los atletas de alto rendimiento nacionales, que reciben apoyo económico del gobierno y no traen los resultados esperados.

Cada cuatro años es la misma historia. Este equipo de atletas que por alguna causa padecen de alguna capacidad diferente, traen a nuestro país más medallas que los deportistas “completos” que compiten en las misma justas deportivas.

Científicos que están viviendo en diversos países del mundo y que tuvieron que salir de aquí, por no tener las expectativas de crecimiento y desarrollo que su intelecto les solicitaba.

Todos y cada uno de ellos, dependen muchas veces de sus propios recursos económicos.

Los padres de familia son, quienes en eldeseo por ayudar a sus hijos a sobresalir en la actividad que les gusta o que han demostrado tener aptitudes muy por encima de la media, hacen esfuerzos extraordinarios desde el punto de vista económico, para juntar los recursos suficientes para poder enviarlos a competencias internacionales.

Mucho esfuerzo, dedicación, desveladas y carencias han tenido que sufrir ellos y sus familiares para alcanzar sus sueños.

Y como recompensa a todo este esfuerzo, cuando regresan felices y triunfantes de tierras extranjeras, ¿Qué sucede?...Nada.

Nunca son recibidos en el Aeropuerto Internacional, por multitudes de personas con porras y banderas de México, al igual que si llegara la Selección Nacional de Futbol al conseguir el pase al mundial en repechaje o como dicen en mi pueblo “de panzaso”

En el caso de los estudiantes, las escuelas presumen los logros de los muchachos entre la comunidad estudiantil para poder aumentar las colegiaturas, a pesar de que estas instituciones no aportan ni un centavo para el viaje. Es decir “hacen caravana con sombrero ajeno”.

La prensa nacional no ofrece los mismos espacios en sus medios, a como si el Cruz Azul lograra algún día ganar algún campeonato, simplemente redacta la nota y punto.

Y para colmo, nuestro Presidente de la República, solamente se limita a enviar alguna felicitación vía Twitter… como ya es su costumbre.

¿No debería de recibirlos en la Residencia Oficial de Los Pinos y darles un reconocimiento de alfombra roja como lo hizo con Donald Trump?

¿Dónde esta el gobierno que debería de premiar el esfuerzo de estos ciudadanos que ponen el alto el nombre de México y que en ocasiones no tienen ni para comer o pagar la escuela?

Es vergonzoso darnos cuenta como a los mexicanos, de ningún modo nos interesan este tipo de triunfos, siendo que en donde compitieron seguramente hasta los entrevistaron en los diferentes medios y fueron tratados como lo que son, personas excepcionales, extraordinarias y únicas.

Esperemos que algún día se de mayor apoyo y reconocimiento a los triunfos de ciudadanos que ponen tan en alto el nombre de México a pesar de no recibir nada a cambio. #Juegos Olímpicos