Hace una semana el senador por el Partido Acción Nacional, Jorge Luis Preciado, presentó una iniciativa a la Cámara Alta del Congreso para hacer una modificación al artículo 10 constitucional, con la finalidad de permitir que cualquier persona pueda tener un arma ya no únicamente en su casa, sino también en su negocio o en su auto….

 

La misma semana pasada, de hecho el mismo día, apareció en redes sociales la ahora infame #LadyOdyssey, una mujer que luego de chocar, intentar atropellar a una mujer y pretender darse a la fuga, bajó de su camioneta para amenazar y agredir físicamente a la persona que chocó, no sin antes advertirle que “no sabía quién era ella”… Y luego se dio a la fuga.

 

Ahora llevemos ambas historias a una misma realidad. Un lindo día, una  iracunda persona (como han demostrado ser la mayoría) con un auto, en el que porta su arma, realiza una infracción al reglamento de tránsito, y se da cuenta de que un ciudadano responsable está grabando el momento, muy probablemente con la intención de evidenciarlo en un no muy lejano futuro en redes sociales. ¿Cómo va a terminar esa situación, le pregunto yo amable lector?

 

En un país donde un día sí y el otro también aparecen Lords y Ladies, la idea de permitir a cualquier persona portar un arma en su automóvil apetece aterradora. Además, tenemos experiencias muy cercanas de lo peligroso que es el libertinaje de armas de fuego (¿recuerdan Orlando, San Bernardino, Colorado Springs y varios, varios más en EEUU?).

 

El razonamiento de Preciado no es ilógico. Los amantes de lo ajeno vienen equipados con algún tipo de arma, y para defenderse de este tipo de personas, “lo mejor” sería que la víctima se pueda defender de la misma forma. Algo así como la famosa “a toda acción hay una reacción” de Newton. Pero en un país donde el #gandallismo, la prepotencia y la impunidad son el pan de cada día… No parece la mejor de las ideas.

 

Querido lector, la pelea contra el gandallismo se ha convertido en una lucha ciudadana, y la mayoría de las personas que estamos en esa causa lo hacemos bajo el conocimiento de que cualquier día podemos ser atacados por un infractor… Pero, ¿realmente queremos 1) hacer que la lucha contra la inseguridad se convierta en una lucha ciudadana, y 2) exponer a cualquier ciudadano a los problemas de control de ira de los múltiples gandallas de este país?

 

La pelea contra la inseguridad es un asunto del gobierno, aunque tengamos la impresión de que la ha estado perdiendo en tiempos recientes. Causa gran importancia ver los videos en redes sociales todos los días de asaltos, leer las noticias de asesinatos… Bueno, ya se imagina usted para donde voy, ¿no? Pero tomar la justicia en mano propia es un camino muy oscuro…

 

Los dejo yo, mis lectores, con esta reflexión: ¿Cuánta paz mental nos daría tener un arma al alcance de la mano en todo momento, si esto significa que cualquier iracundo impulsivo puede sentir lo mismo? #Educación #Corrupción