Una de las polémicas más difundidas en los últimos días en torno a YouTube han sido las nuevas reglas de la plataforma, en cuanto a la regulación de cuáles contenidos se monetizarán o cuáles no. Los perjudicados serán, como suele ocurrir en los grandes casos de censura, los personajes dedicados al humor negro. 

Las voces se alzaron y ya muchos de los youtubers más famosos de Latinoamérica hablaron sobre el tema. Aunque han sido tuits en la mayoría de los casos (como en el caso de Dross o el Escorpión Dorado), otros ahondaron más, como El Rubius, quien sacó el #Video dedicado a burlarse de las nuevas normas (usando como vehículo una muñeca inflable y demás). Su declaración fue contundente: “no dejaré de hacer videos así, porque me gusta hacerlos y divertirlos a ustedes”. 

Sin embargo, no sabemos si todos los grandes youtubers irreverentes tendrán esa misma voluntad. Esperemos que sí y que los videos que tanto nos divierten sigan arriba. El asunto es saber si realmente las nuevas medidas afectarán la dinámica de ingresos de los grandes youtubers. 

Por ejemplo, algunos los grandes gobernantes de YouTube en habla hispana basan su humor en la irreverencia (ElRubius, Werebertumorro, YosStop), porque en un principio se pensaba que en esta red social no abrían esas restricciones tan características de las televisoras latinoamericanas (no digas groserías, no hables de temas fuertes, no hables de política, no hables de gobierno). ¿Será que tendremos que ver fallar en presupuesto al famoso El Pulso de la República? (a lo mejor no, por el contrato de Chumibebé con HBO), ¿o veremos a NoMeRevientes usando un lenguaje depurado para no dañar las buenas consciencias de YouTube?  

¿La utopía se nos muere? Espero que no. 

Con todo esto, tenemos algo positivo. Si bien no habrá monetización por groserías o por videos críticos a las hazañas de Trump (quien CNN señaló como buen competidor en las más recientes encuestas en Estados Unidos y que es necesario mantener en el debate público), tendremos a los youtubers que seguirán apostando por contenidos diferentes (en un equilibrio entre los videos contestatarios y los que respeten las normas de YouTube). 

Cabría preguntar, a modo de conclusión, si YouTube no beneficiará a las grandes compañías de entretenimiento. Si no será benéfico, en algunos países (como México), que se tape la libertad de ganar dinero diciendo la neta, para que las empresas que son expertas en no decir la neta puedan volver a surgir, después del aplastante K.O. sufrido ante los youtubers, chicas y chicos normales puestos frente a una cámara para trascender al nivel de las grandes estrellas de la televisión. 

Más allá de la reformación del contenido, ¿qué otros intereses estarán de por medio? Sólo el tiempo lo dirá.   #Internet #Tecnología