La influencia de la Iglesia Católica en el país ha sido muy fuerte a lo largo de la historia; aún después de la secularización y ciertas reformas para separar a la Iglesia del Estado, hoy en día sigue siendo altamente influyente en la sociedad mexicana y hasta en algunas desiciones de gobierno y legislaciones. Debido a ésto, la Iglesia tiene una gran responsabilidad para conducir al país a un sano desarrollo.

La última intervención activa importante fue en la defensa de la familia tradicional, básicamente la negación de la posibilidad de #Matrimonio a los homosexuales buscando que el Estado finja que éstos no existen, cosa que es inconcebible para el derecho ya que éste busca regular situaciones sociales actuales y reales. 

Es entendible esta postura, ya que va totalmente contra los dogmas de la Iglesia, independientemente de lo irracional que ésta es. Lo que es inquietante es el porqué de la Iglesia para atacar con tanta fuerza y persistencia a los homosexuales, pero ¿por qué no persigue a pedófilos, criminales, políticos corruptos y demás? Y, ¿por qué no es un activo en la búsqueda de una mejora en el país?

Es inconcebible que quepa en la sana razón de un ser humano perseguir homosexuales y, al mismo tiempo, defender a pedófilos que han jurado dedicar su vida a la defensa de la propia vida y de los derechos de las personas, en especial de los más débiles. Va en contra de toda racionalidad y más aún en contra de los propios valores de la Iglesia.

De igual manera, es irracional que siendo una de las fuerzas reales de poder de un país como México, se dediquen a satanizar y perseguir a personas inocentes; y que no reclamen y luchen en conjunto con el pueblo para velar por los #Derechos Humanos, para defender a los que no pueden hacerlo por sí mismos (y no sólo a los que pertenecen a ellos mismos), y generar una lucha activa que mejore las condiciones para nuestros ciudadanos.

Cualquier persona o institución que tenga fuerza para defenderse, y recursos para ayudar al prójimo debería de hacerlo, sea una institución o una persona, pero más aún si es una religión, como la Iglesia Católica. No se busca satanizar a la iglesia con ésto pero creo que no se puede dejar a un lado la labor que éstos pueden hacer para bien, y que en verdad no lo están haciendo correctamente y están gastando sus recursos humanos y económicos en la defensa de dogmas y de irracionalidades que no llevan a una mejoría del país sino todo lo contrario.

Para recuperar su credibilidad, pero sobre todo para lograr su propósito, deberían dejar de estar defendiendo trivialidades y desgastándose ellos mismos y cansando a la sociedad con discursos retrógrados e incoherentes. Deben de dar un cambio en su política interna y externa, la Iglesia en México debe dedicarse a defender el futuro de este país y de ser un activo para poder lograr algún día una mejora real y sustancial en México; para lograr la igualdad, la ayuda mutua y el amor de los mexicanos hacia los propios mexicanos, porque solo mediante ésto lograremos acabar con el período de terror en el que estamos inmersos, y en el cual la Iglesia Católica mexicana no ha sido de ayuda en lo absoluto.

De hecho, muchas veces ha sido todo lo contrario. #Familia