Mientras aprendemos olvidamos también. Hacemos recuerdos para pemitirnos el camino hacia el presente perfecto en el pasado. Nos enfrentamos a un futuro altamente riesgoso. Nadie lo ignora y si miramos afuera de la ventana, parece que nadie está haciendo nada para evitarlo.

En la balanza debemos poner la verdad científica contra la impotencia popular ante las decisiones que toman otro tipo de personas quienes nos ponen todo en la mesa. Según los acuerdos internacionales de París es normal la contradicción entre la inminencia del nuevo modelo de orden mundial pactado, y la impenetrabilidad de un segmento mini minoritario que reniega de la evidencia y se aferra al combustible fósil como plato fuerte de la economía.

El ganador del Oscar #Leonardo Dicaprio estelariza tal como en su carrera comercial, una carrera moral para defender los derechos de la tierra, empero él es protagonista también de toda la debacle, pues quién dudaría que se nos está vendiendo totalmente otra cosa a lo que sucede en cada relación de poder.

Hace 15 años mas o menos se lanzó una primera campaña documental donde Leo solo jugaba el 20% del guión y el resto eran declaraciones de especialistas acerca de todas las cualidades del gran problema terrestre. Nada se resuelve con el problema del hombre, pero cabe analizar, como en The 11th Hour, las muchísimas variables de la explicación.

Por ejemplo se propone la antropología la cual nos permite entendernos con la cualidad de retener el tiempo. Somos especiales porque para sobrevivir dejamos un muro entre la Naturaleza y aquello que nosotros conocemos como propiedad.

Hacemos herramientas y hemos inventado en el camino la civilización, pero el reloj de Carl Sagan y toda una generación de científicos, nos llevan a comprendernos en la onceava hora de un día completo en el tiempo y el espacio. Según esta teoría estamos viviendo en el minuto 59 en el segundo 59 ante el gran reloj de la Vía láctea.

En ese film Leo protagoniza, mas deja amplio espacio a una fotografía sensacional y minutos de inteligencia especialistas quienes muy en serio hablan de algo que por demás es muy obvio: el resultado de nuestros actos... el costo existencial.

Algunos datos alarmantes como la teórica acumulación de carbono en la atmósfera como la causante del deterioro ambiental. Se apuntan los enfoques que nos indican considerar la polución como factor de base, aunque se habla desde el punto de vista del condicionamiento masivo del consumo.

Coinciden en diagnosticar una enfermedad en la social similar en cada lugar del mundo. Se matiza con información visual en cuanto a la mirada de otras naciones hacia el problema de la alimentación y el modo como hemos crecido abusando de la tecnología.

Esta debería ser Biblia para hablar de un tema cuya solución era oportuna. No habla bien de los mexicanos si en este lapso, en vez de bosques y reservas se financian campos de golf y centros comerciales. Ni menos un país más comprometido con el negocio negro que con la institucionalización del calentamiento global. Nos motiva el joven histrión a mirar hacia nuestra consciencia y a contemplar un Nuevo Testamento en el cual no escatima recursos para hacer de documentalista al estilo de Michael Moore.

En #Before the flood se ve que ya nos fastidiamos. No hay manera humana de cambiar a corto plazo. La población que habrá en 2030 será tal que no habrá ya recursos para satisfacer las demandas sociales de sustento, ni las de otras especias, ni habrá hielo en los glaciares. #calentamiento global